viernes, 21 de diciembre de 2012

Alguna vez pensé que las cosas no serían iguales. El porvenir sería distinto y en este país, mi país, el nuestro, todo podría cambiar. Hoy no lo siento así, cada día todo se deteriora más: el medio ambiente, los gobernantes y la gente, si no toda, una gran parte. Estamos los que todavía resistimos y nos aferramos a aquello que nos inculcaron nuestros padres. Ellos no leían a Freud o Lacan, pero sabían educar a sus hijos, aún en la pobreza y con necesidades insatisfechas. La honestidad, el ansia de educarnos para que seamos gente de bien, eran sus prioridades; aparte de inculcarnos la cultura del trabajo. Ser solidarios, era casi una norma. Se veía, a menudo, chicos agregados temporariamente, en la casa de un vecino, por enfermedad de uno de sus padres. 
Estos pensamientos vienen hacia mí, cuando veo los noticieros en la televisión, después la apago y al día siguiente, otras calamidades tapan a las anteriores: robos, crímenes, accidentes de tránsito por falta de control, manejo fraudulento de los bienes públicos, contubernios políticos, etc, etc...
Tenía razón André Malraux: "Cada pueblo no tiene el gobierno que se merece, sino el que se le parece".
25-05-2007   *   J. C. Conde Sauné     

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Para algunos críticos de jazz, la guitarra apareció como una  intrusa en él, sustituyendo al banjo; Charlie Christian la emancipó y le dio fuerza dentro del mismo, con la amplificación electrónica. De Christian derivan las guitarras modernas: Wes Montgomery, Tal Farlow, Jim Hall, Barney Kessel y Kenny Burrel, entre otros, hasta llegar a los guitarristas del jazz-rock/fusión. En este grupo se encuentra Pat Metheny, voy hablar de él y de un CD, "Rejoicing", difundido por ECM, grabado en New York en noviembre de 1983; por el trío conformado por Pat Metheny (guitarra), Charlie Haden (bajo) y Billy Higgins (batería). Son ocho temas de los cuales yo obviaría dos y después les cuento porqué. El primero de ellos, "Lonely woman" (Horace Silver) es un tema de una belleza sonora impagable; hay melancolía, ansias de pasión y soledad. El trío lo interpreta con una excelencia de integración total, muy cercana al blues. Los 2º, 3º y 5º: "Tears inside", "Humpty dumpty" y "Rejoicing", son tres composiciones de Ornette Coleman y en ellos afloran la riqueza armónica de su autor y llevan al trío a contraponer acordes en un ritmo alucinado; con una ejecución brillante. "Blues for Pat" (Ch. Haden), es el cuarto que también guardé entre mis preferencias. Llegamos al tema 6º, "Story from a stranger" (P. Metheny), aquí Metheny tras un breve punteo le da rienda suelta al sintetizador; pero lo escuché con agrado. El penúltimo "The calling", para mí sonó como una convocatoria al ruido. "Waiting for an answer", el último, también es de Metheny como el anterior; aquí ya no esperaba más nada. Los dos del cierre son para el olvido.
Este CD, adquirido hace bastante tiempo, no lo tengo entre mis preferidos, que son esos que se pueden escuchar de una punta a la otra. Pero "Lonely woman", "Tears inside", "Humpty dumpty", "Blues for Pat" y "Rejoicing", salvaron la inversión.
J. C. Conde Sauné   

sábado, 15 de diciembre de 2012

De Giuseppe Tornatore, habíamos visto dos películas para recordar, "Cinema Paradiso" y "Stanno tutti bene"; sobre todo la primera. Ahora alquilamos, para el fin de semana que pasó, "La desconocida"  (La sconosciuta), también de Tornatore filmada en 2006. El rol principal lo interpreta Kseniya Alexandrovna Rappoport (para los amigos cinéfilos, simplemente Xenia Rappoport; una actriz rusa notable en su papel de Irina. Esta chica llega a Italia desde Ucrania, donde ha sido explotada por un rufián del cual escapa y aquél la busca en Italia para cobrarse una supuesta deuda. Además el proxeneta la hacía embarazar, para venderle luego sus hijos. En Italia consigue trabajo de mucama y luego de niñera; pero la persiguen las pesadillas de su pasado en Ucrania. Siendo niñera se encariña con Tea (rol encarnado por una niña maravillosa, Clara Dossena); además piensa que es hija suya, según una información que tiene. Todo se complica cuando la encuentra Muffa el rufián, Michel Placido en ese papel causa aprensión. Y aquí paro de contar...
El film nos pareció muy bueno, con algunos reparos. Hay escenas un tanto truculentas y reiterativas. Pero el buen elenco actoral, cubre un poco ese exceso. Aparte de Xenia Rappoport y la pequeña Clara Dossena, están muy bien Michel Placido, Marghetta Buy y Ángela Molina. El guión es de Tornatore y Massimo De Rita. Un fondo musical al tono, del conocido Ennio Morricone.
J. C. Conde Sauné

martes, 11 de diciembre de 2012

Algo   anotado   sobre  "Le  degré  zéro  de   l'écriture"   de   Roland Barthes: siempre pensé fuera de la "Poética" de Aristóteles, si los libros posteriores que se escribieron hasta hoy, sirvieron de algo para dilucidar la función del escritor en la sociedad; incluidos mis admirados Sartre y Camus. Hoy en día, cuando escucho decir a Viñas que Walsh es más importante que Borges; pienso si lo periodístico vale más que lo creativo en la literatura. El periodismo, al que no dejo de valorar, cumple una función testimonial dentro de la sociedad. Crear es otra cosa, Cervantes creó "Don Quijote" para ridiculizar las novelas de caballería que pululaban en esa época y su genialidad creativa lo llevó, también, a mofarse de la Inquisición. Un ejemplo de testimonio-literario. "Operación masacre" y otros libros de Walsh, no creo que alguien los lea más de una vez, cosa que sí sucede con Cervantes o con Borges y ahí está la diferencia.
En el capítulo III (Escritura y Revolución-2da. parte) Roland Barthes sostiene que Maupassant es una sub-escritura derivada de Flaubert. ¿Habrá leído toda la obra de Maupassant? De haberla leído, hubiera comprobado que Maupassant está más cerca de Flaubert que del "naturalismo" de Zola como él afirma y tomada en su totalidad, más importante que la de aquél. El libro de Barthes es interesante, si uno lo toma como referencia informal hacia donde se dirige el arte y los distintos estadios de la historia que atraviesa.
Me pareció más atractiva, la segunda parte, capítulo VI "La utopía del lenguaje", cuando afirma: "...la escritura literaria expresa a la vez la alienación de la Historia y el sueño de la Historia...". Y además para mi conocimiento, fue "Elementos de semiología", un tema del que sólo tenía alguna información y había leído poco. Sigo creyendo, que la mejor guía para un escritor es la buena lectura. Su imaginación, talento y perseverancia hacen el resto.
1-02-2006   *   J. C. Conde Sauné

viernes, 7 de diciembre de 2012

Un primo de mi padre, que había vivido en Portugal y luego en Brasil, solía comprar una revista brasileña; creo que era "O Cruzeiro". Allí  aparecían unos relatos de José María Eça de Queiroz (1846-1900), un escritor portugués que yo leía con sumo placer; siempre tenía en deuda leerlo de nuevo. Ahora me conseguí "El mandarín", un libro que consta de cuatro cuentos; incluido el que le da  título al libro. El primero, precisamente "El mandarín", es un relato fantástico en el cual la trama se extiende en forma excesiva, pero se deja  llevar. Luego viene "El tesoro", el tema, como en el anterior, es la ambición; también lo leí con placer. El tercero, "Memorias de una horca", es el mejor para mí. En una fantasía narrativa, un ilustre roble habituado en el bosque al canto de los pájaros y la naturaleza toda; se ve mutilado para llevarlo a un patio, en donde servirá como poste para adosar una cuerda y convertirlo en horca. Cumpliendo así el triste cometido contrario a la vida, la muerte. Es un cuento triste, pero maravilloso y en donde ese pobre roble, ahora una horca, escribe sus memorias. Me hizo acordar a otro cuento notable, "El maizal" de Cesare Pavese.
Y cierra el libro "La catástrofe", una invasión que sufre Portugal, posiblemente la napoleónica; aunque en el cuento no se menciona y la escasa preparación para resistirla. La amargura del país ocupado y la desazón que conlleva toda guerra. Esta narración, a veces suena a declamatoria; pero es una enérgica crítica al gobierno de Portugal y al pueblo esperando algo de él, sabiendo a todas luces, su ineptitud. Esto es lo rescatable, de este último relato. Me gustaría leer algún  otro libro de Eça de Queiroz. Portugal me resulta familiar. Mi padre si bien era español, había nacido en Ourense, vivió en su adolescencia y parte de su juventud en Portugal y siempre me contaba sus andanzas en ese país.
J. C.Conde Sauné

lunes, 3 de diciembre de 2012

Poema N° 10 ( Cuaderno IV ) * Los mitos


David Oistrakh logra, que el sonido de su violín, sea más eterno que las radiosas estrellas de la vía láctea. Mendelsohn y Tchaikovsky nutren su cuerda sentimiento; bella y rara agonía prevaleciendo cuando anochece.

J. C. Conde Sauné

viernes, 30 de noviembre de 2012

En los años 60, leí por primera vez "Poemas escogidos" de Giuseppe Ungaretti (1888-1970) y me encontré con un gran poeta. Después me enteré que había sido fascista y adhirió a Mussolini. Luego al ver la película "El comisario Pepe" de Ettore Scola, lo vi realizando una arenga al pueblo a favor del "Duce"; en un agregado documental que Scola hizo en la misma. Cuando llegué a casa, busqué el libro en mi biblioteca y me dispuse a tirarlo; cosa que nunca hice con un libro. Antes de efectuarlo, dudando, lo abrí y me salió al cruce el poema "Plegaria": "Cuando me alce/ del torbellino de la promiscuidad/ en una límpida y atónita esfera.// Cuando mi peso se me haga ligero.// El naufragio concédeme Señor/ de aquel joven día en el grito primero". ¿Cómo un devoto del "Fascio" pudo escribir algo tan sublime? Abrí otra página y leí "Si tú, hermano", poema dedicado a la memoria del hermano y sentí otro golpe en el plexo izquierdo. Cerré el libro y lo puse, en el escritorio, a un costado de la biblioteca. Y ahí quedó, en el purgatorio, hasta su redención; volvió al estante, tiempo más tarde, entre Turgueniev y César Vallejo. Hoy lo saqué y lo llevé, para leerlo de nuevo, antes de dormirme; dejé de lado su pasado y pienso sólo en su poesía.
Este libro de Ungaretti, fue editado por "Fabril Editora" (Bs. As. 1962) con una traducción, selección y prólogo de Rodolfo Alonso; uno de nuestros grandes traductores. Es una selección de seis libros de Ungaretti: "La alegría", "Sentimiento del tiempo", "Poemas dispersos", "El dolor", "La tierra prometida" y "Un grito y paisajes".
Ungaretti, al igual que Salvatore Quasimodo,encontró una manera simple y no de poemas forzados hacia afuera de su misma esencia; para construir una poética de valor perdurable. Encabezando el prólogo, Rodolfo Alonso colocó una estrofa de su poema "La pietàd": "¿Ho fatto a pezzi cuore e mente./  Per cadere in servitú di parole?". Un verdadero lema para su obra. Él está entre mis preferencias poéticas y le debo no poco.
J. C. Conde Sauné