jueves, 30 de diciembre de 2010

DORHAM=TRUMPET

Notas que vuelan y caen
desde el escenario:
júbilo, jazz, eternidad.

Dorham eleva la trompeta:
es único,
es negro.
Hace música:
única,
negra,
racial.

Del escenario
a la calle Corrientes,
abajo hacia el río:
Kenny no se acuerda,
de los años
ni de los aplausos.
Pero aquí estamos:
cerca de la madrugada,
Corrientes street.
Teatro El Nacional,
Harlem de por medio.

J. C. Conde Sauné

martes, 28 de diciembre de 2010

Poema Nº 30 ( Cuaderno I ) * Los oficios cotidianos

UNA OBSERVACIÓN

Los tubos fluorescentes
tienen los ojos vendados;
si se los descubren,
los encontraran vacíos.

Como algunos hombres que habitan
sus oficinas, urdiendo el paso
a la posteridad burguesa.

J. C. Conde Sauné

jueves, 23 de diciembre de 2010

Sherlock Holmes deriva este caso, en su ayudante Watson. Él, supuestamente, se queda en Londres a resolver un chantaje. Así se plantea, el extraño caso de "El perro de los Baskerville" que afecta a un hombre, que debe encargarse de una finca que heredó en Dartmon, en las afueras de Londres. Sobre esa finca pesa una maldición, que terminó con la vida de su antiguo morador Charles Baskerville y pone en peligro la vida de Henry, su heredero.
Esta novela, de Arthur Conan Doyle, campea entre lo policial y el terror. Fue inspirada, según cuenta, por su amigo Robinson; lo dice en la portada escrita por él, basada en unas leyendas de Dartmon que le contara aquél.
Dicha novela, es una de las tres que se pueda catalogar como tal, las otras dos son: "El valle del miedo" y la más apreciada, para mí, "El signo de los cuatro"; la atesoro en mi antología personal de la novela. Las otras restantes, de este gran narrador, fueron relatos más breves.
En "El perro de los Baskerville", Conan Doyle lleva al lector a su juego y lo compromete a que él se involucre, también, en la investigación; haciéndole, obviamente, algunos guiños. Ésta es la maestría de su gran creador, donde nada de lo que escribe es gratuito y que trasciende más allá de su tiempo. ¡Gran Sir Doyle!
J. C. Conde Sauné

lunes, 20 de diciembre de 2010

DISCÍPULOS DE PANTAGRUEL COMIENDO EN UN RESTAURANT VEGETARIANO

Juanki estaba sentado a una mesa, tranquilamente, en un restaurant vegetariano tomando una sopa de calabaza, cuando entraron los dos gorditos. Uno le dijo al otro: "aquí se come como los dioses y esta comida no le hace mal a nadie". El otro pidió la carta y casi sin mirarla, viendo lo que él comía cerca de ellos , llamó al mozo y sin consultar a su compañero, hizo el pedido: "mozo dos sopas de calabaza".
Cuando se las trajeron , luego de haber vaciado de antemano la canastita que había sobre la mesa con pan y unas galletas integrales, limpiaron el plato a cuchara limpia y pidieron sendos platos más de sopa de calabaza. Uno de ellos dijo: "verdaderamente genial, no se puede creer que con un zapallo insulso se haga un potage así". Una vez terminadas las sopas, pidieron otras dos más. "Sí, no podemos hacer un desprecio de algo tan rico -comentaban los comensales".Juanki se entretenía, mientras comía su tarta de avena, en ver a los dos sujetos que ya miraban con voracidad su postre. Pero no, después de las sopas, pidieron unas cazuelas de berenjenas que habían visto que otro señor comía en la mesa vecina. Demoró la sobremesa tomándose un té bancha, no quería perderse el espectáculo de esas mandíbulas batientes, que ni siquiera el mismo Rabelais imaginó.
Repitieron las cazuelas de berenjenas y luego pidieron unos pasteles de trigo burgol. "Es realmente increíble esta comida, lástima que las porciones sean tan chicas -alegó el tipo que iba por primera vez al lugar".
Juanki se equivocó con el pronóstico de la tarta de avena, porque descubrieron en la mesa de al lado otro postre más sustancioso, una tarta de peras, pero una sola vuelta no les bastó y pidieron sendas gelatinas de manzana hechas con agar-agar, nueces y manzanas, obviamente. Miraron a Juanki de reojo y uno de ellos dijo: "ahora nos vendría bien un tecito para ayudar la digestión, aunque esta comida, no le hace mal a nadie".
Juanki se fue del restaurant más opíparo que nunca y se sintió muy reconfortado que Gerardo, el dueño, velara por la salud de la gente, porque al fin y al cabo comer bien, no siempre reporta colesterol.
J. C. Conde Sauné

jueves, 16 de diciembre de 2010


"Vera Drake" de Mike Leigh, fue otro de los aciertos en las películas que alquilamos (tratamos de ponernos al día). La historia de esta mujer, caso verídico, que realizaba abortos clandestinos; con un mecanismo muy simple, causó conmoción en Inglaterra. Con este tema Leigh, realizó una película admirable. Actuaciones sobresalientes y una cámara cauta que sorteó el golpe bajo, algo muy común en estos films testimoniales.
El hilo del relato, está enfocado en el aspecto humano de esta mujer simple que hacía abortos, sin percibir una sola libra; aunque sí, una amiga que le acercaba las pacientes, sin que ella se enterara. "Sólo quería ayudar, dice en el juicio". Con su humildad y actitud solidaria para las pacientes, puestas en sus manos, ayudó hasta que una de ellas, acude al hospital por una infección ginecológica. Ahí Vera Drake enfrentará a su familia, ignorante de sus actividades, sociedad y justicia.
Para ver, cine del mejor, no muy frecuente en estos días.
J. C. Conde Sauné

lunes, 13 de diciembre de 2010

PIANISSIMO/JAZZ

*Scott Joplin y Jelly Roll Morton, eran el comienzo. ¡Qué alegría nos daban éstos ragtimes!
*James P. Johnson, Willie "The lion" Smith y Fast Waller; genuinos bromistas y saltarines de Harlem. ¡Grandiosos!
*Earl Hines fue el primero que le dio "viento" al piano (trumpet style) y le siguieron en ese soplo: Mary Lou Williams, Teddy Wilson y Nat King Cole.
* Duke Ellington era un pensativo de Harlem (notable) y especulaba con el piano: escondía y sacaba las notas.
*Count Basie y Oscar Peterson, epígonos de Waller y Tatum se iban de paseo. ¡Qué manera de callejear!
*Y viene Bud Powell, la ráfaga, el huracán que inicia y arrastra a todos los boppers: Wynton Kelly, Russ Freeman, Tommy Flanagan, Red Garlan, Toshiko Akiyoshi y siguen los nombres...
*Thelonious Monk: extravagante-introvertido-imprevisible, tan distante y cerca a la vez; preparándole el camino a Lennie Tristano, Cecil Taylor y Carla Bley.
*John Lewis, cerebro del "Modern Jazz Quartet", brillante, sobrio y sagaz. Trabaja los silencios como nadie.
*Bill Evans: otra cosa, las galaxias. Herbie Hancock, Chick Corea y Keith Jarret, excelentes, pero les gusta irse por las ramas; igual que antes a Art Tatum.
*McCoy Tyner, un "neoromántico" que dijo: "la música eléctrica es mala para el alma". Fue un gran compañero de Coltrane. JoAnne Brackeen, dice que anda por el mismo camino.
*Horace Silver (el "funky" bluesero) prepara la cama, Errol Garner y Dave Brubeck (inclasificables) traen la laxitud, el descanso y las buenas noches.
J. C. Conde Sauné

jueves, 9 de diciembre de 2010

Poema Nº 29 ( Cuaderno I ) * Los oficios cotidianos

RUTINARIO

Un bostezo es
su cámara
de oxígeno.

J. C. Conde Sauné

martes, 7 de diciembre de 2010

10 de marzo, en Mar del Plata, Hotel Provincial y pasadas las 4 de la tarde; aparece un hombre viejito de 91 años, en el escenario, se trata de Mario Monicelli. Me vienen a la memoria, algunas de sus películas que vi: "Los desconocidos de siempre", "Los compañeros" y "Un burgués pequeño pequeño", entre sus 65 películas filmadas.
Empieza la entrevista, con preguntas un tanto previsibles; pero él se encargará de realzarlas con respuestas ingeniosas. En éstas, reelabora casi las preguntas. Ahí nos enteramos que hizo su "métier", siendo cadete mandadero de un director que vivía cerca de su casa y que amaba el cine, desde las películas mudas que veía cuando era niño. Su amistad, un tanto difícil con Pietro Germi. Reñían a menudo, pero aquél le pasaba alguno que otro film que no podía hacer por falta de tiempo.
Su admiración, por el trabajo actoral de Marcelo Mastroianni. Éste le confesaba no estudiar mucho el guión, porque así le salía más natural y no como una lección aprendida de memoria. Con él, bastaban dos o tres tomas para filmar un sketch.
Forzó a Victorio Gassman, experto en Shakespeare, para filmar comedias. Monicelli ya las hacía a gusto con Alberto Sordi, según él, comediante innato.
También influyó en Mónica Vitti, la diva de Antonioni, para atraerla hacia la comedia; porque para él, la comedia era el único camino para el arte. "Y no fuimos nosotros los cineastas -dijo- sino antes, lo hicieron Plauto y Dante con su Divina Comedia".
Recuerdos, por ejemplo, del gran Fellini; decía que escribía un guión y se lo daba a leer a sus amigos para que éstos le dieran su opinión, pero luego él no les llevaba el apunte. "Recuerdos, sí, pero no anécdotas porque éstas, por lo general, falsean la verdad y deforman el contenido -aseveraba".
Al final del encuentro, permitió que los asistentes le hicieran algunas preguntas. Las más sensatas, vinieron del público. Una señora, a mi lado, le preguntó su relación con los productores y como se manejaba ésto en el cine actual. Él contestó que, hoy en día, es muy difícil hacer buen cine; porque la gente que tiene dinero, descree del arte y sólo espera invertir para ganar sin riesgos.
En la parte de adelante, donde estaban los cronistas con lugares reservados, salió la pregunta estúpida: "¿Usted que trabajó con mujeres hermosas, tuvo sentimientos eróticos hacia ellas?". El maestro sonrió y contestó más o menos lo siguiente: "No es bueno involucrarse sentimentalmente o de otra manera con una actriz, porque no se puede mezclar trabajo y placer. El trabajo puede salir mal y el placer también. Además, arruina el trabajo y la relación director-actor".
Un personaje increíble, lúcido, a sus años y con espíritu crítico. Cuando el alcalde de Roma quiso homenajearlo, él le dijo: "no gastes en honores conmigo, ya bastante ha despilfarrado la comuna en mausoleos para Fellini y para Sordi".
Todo ésto es el gran Monicelli, para un arte tan devaluado, hoy en día, como es el cine.
10-03-2007 * J. C. Conde Sauné

viernes, 3 de diciembre de 2010


¿Adónde ubicar en la historia del jazz a Mary Lou Williams?
Mary Lou Williams (1910-1981), fue pianista e hizo arreglos para la banda de Andy Kirk y gracias a ella, esa banda fue más allá de los arreglos formales en cualquier banda standard del jazz. También hizo arreglos para la orquesta de Benny Goodman. En 1927, comenzó a tocar en el estilo de blues, de ahí al swing (influenciada por Earl Hines), bebop y llegando a los años 50 a tendencias que superan al bebop.
Toda esta introducción, para comentar este maravilloso CD: "The London sessions", grabaciones 1953/1954 con un cuarteto que comparte con los bajistas Ken Napper y Lennie Bush, los bateristas Allan Ganley y Tony Kinsey, en los bongos Tony Scott y desde luego ella en el piano. Veintidós registros imperdibles. Asombrosos solos de piano "Round about midnight" con un alternate take, en donde reelabora el tema de Monk desde distintos ángulos, exprimiendo el tema al máximo y cuando parece que todo está dicho, hay otras variantes. Tengo que remontar mi memoria, para recordar unos solos tan maravillosos en el piano: "Never let me go" (Ray Evans-Livingston) interpretado por Bill Evans en 1968, también "Hidden joy" (Ellington) esta vez en el piano Michel Petrucciani o tal vez el de Marcus Roberts "Single petal of a rose" (Ellington-Strayhorn), sí habrá otros pero yo recuerdo ésos.
¿Entre los 22 registros me quedo con "Perdido", "Don't blame me", "For you", "Just one of those things", "Yesterdays"? Mejor me quedo con los 22. Este CD, ya lo tengo entre mis selectos.
J. C. Conde Sauné

lunes, 29 de noviembre de 2010

DESFILAN LAS FIGURAS ( relato ) *

Ese día había sido nefasto para Juanki. A la mañana, habiéndose levantado temprano, se fue al balneario "Las Barrancas" para ver como arreglaban el escenario; esa noche actuaba la orquesta de Pedro Laurenz. Juanki, como casi todos los chicos, aunque él más que ninguno, era tanguero. Además supo conseguirse un trabajito para pasar discos en la confitería bailable de aquel balneario, disc-jockey que ahora le dicen. Él no sabía como era la mano, le preguntó a don Ramón, uno de los dueños, y este le dijo: "tú pasas dos tanjos y dos foxtrós y asunto terminao". Anduvo bien en ese trabajo; aunque sólo para la temporada de verano, le daba cierta independencia económica para las salidas al cine, pizzas y esas cosas.
Después de algunos regateos con el dueño, cuando llevaba dos meses en el puesto, consiguió aumento y un sandwich de jamón y vascolet o gaseosa, según su gusto. Pero tuvo que amenazar con dejar el mismo y por consiguiente sin disc-jockey a la confitería. Don Ramón aceptó y Juanki se sintió reconfortado, ese trabajo le gustaba mucho. Podía escuchar infinidad de veces sus orquestas preferidas: Alfredo Gobbi, Pugliese, Troilo y Maderna alternando con Ellington, Artie Shaw y Benny Goodman. Además alguna vez venía algún cantor de tangos; entonces paraba la bandeja, apretaba unos botones y conectando un micrófono se lo daba a la figura de la noche que podía ser algún cantante como quizás Roberto Chanel o Jorge Vidal y todo el mundo contento y los dueños más que ninguno, porque el bar y la confitería trabajaban con todo.
Pero fue aquel maldito día, el de la mala pata. Estaba mirando con impaciencia el escenario, pensando en la función de la noche y gozando por anticipado. A pesar que a Laurenz sólo lo conocía de nombre, por ser una figura anterior a las de entonces de moda; pero él no le daba mucha importancia a las modas. Un electricista colocaba cables y probaba los parlantes. Juanki, cuando ellos se fueron, subió al escenario y anduvo corriendo de un lado para otro y jugando:ya sea, tomando el micrófono desconectado y haciendo que cantaba o sentado en el taburete fingiendo tocar el piano.
Una vez cansado de esos juegos, tomó envión y saltó de la tarima hacia el piso. Todo fue repentino, sintió una mole que lo empujaba y los dientes mordiéndole el brazo derecho cerca del hombro. Se largó a llorar, temblando de susto y de dolor. Entonces don Pardo, el otro dueño, que acudió a ver el acontecimiento, lo levantó y lo llevó hacia el mostrador, lo sentó en el mismo y le puso un poco de whisky en la herida y le dio a sorber otro poco. La causante de todo era Tere, la gran perra danesa, y se había metido, otra vez, debajo del escenario con sus cachorros. Juanki seguía temblando y gimoteando lastimosamente. Don Pardo fue a buscar la camioneta, la puso en marcha para que se calentara el motor y subió a Juanki,después de avisarle al padre lo sucedido, con la perra, que ahora lo miraba avergonzada, en la parte de atrás y todos: perra, dueño y mordido se fueron al Instituto Pasteur. Durante el trayecto, Tere le había lamido, a Juanki, varias veces la mano en señal de amistad y él le creía, ya que el dueño cuando le preguntó que le había hecho y le contestó que sólo había saltado del escenario, comprendió que el animal, con cría, se había asustado e hizo una salida agresiva y contundente en defensa de sus cachorros.
A Juanki le dolía el brazo una barbaridad. La mordida era grande, pero más lo afligía que esa noche no lo dejaran ir a ver la orquesta. En el Pasteur, le curaron la herida y revisaron a la perra y le dijeron al dueño que la tenía que llevar cada tres días para observarla, aunque aparentemente estaba sana. Tere, con las orejas caídas , subió a la camioneta y se recostó en un rincón al lado de la cabina, mirando a don Pardo por el rectángulo de vidrio. Éste iba adelante solo, porque a la camioneta le faltaba una butaca.Cuando llegaron de vuelta, Juanki se fue a la casa y se quedó casi toda la tarde acostado,se levantó al anochecer y salió a la calle. Miraba desde la casa el cartel del balneario, reluciente con las luces prendidas, encima del techo. Pero todavía faltaba para la función. En su casa le preguntaron como se sentía y él dijo que bien, pero el brazo le dolía y después de cenar algo se fue a pasar discos, como siempre, hasta la llegada de la orquesta. Cuando entró, el salón estaba repleto, mejor dicho los dos salones: la confitería, en donde la consumición era más cara, y la pista común; la cabina de los discos estaba justo en el medio de ambas y el escenario, en la misma posición, enfrente.
Hacía una hora que estaba trabajando y empezó a sentir chuchos de frío, se tomó un té caliente con aspirina que le dieron en el bar y lo reanimó un poco, pero estaba como embotado. Casi ni se dio cuenta como había transcurrido el tiempo y ya uno de los muchachos que manejaba el equipo de amplificadores, le dijo que apagara el tocadiscos, y entonces miró hacia el costado en donde estaba el escenario, los músicos se habían subido al mismo sin que él lo notara afinaban los instrumentos y Laurenz deslizaba un paño negro sobre sus rodillas, tomó el bandoneón con una mano y se lo colocó encima de las mismas. ¿Y Tere que pensaría de todo eso?. ¿Saldría y mordería a todo el mundo, cuando la orquesta empezara a tocar? "Berretín", era el primer tango que habían anunciado, Juanki era la primera vez que lo oía, ahora como entre sueños porque notaba que los sentidos se le iban y las piernas se le aflojaban y no supo ni quien, ni cuando y cómo lo llevaron a su casa,que sabía que era su casa porque escuchaba a lo lejos los rezongos del viejo por haber salido y no hacer nunca caso a las recomendaciones paternas. Pero no podía oír a nadie más, ahora su cabeza era un desfile de compases de tango y una vez le parecía escuchar la voz de Marino y unas estrofas de "Rosicler" o la de Chanel en "Rondando tu esquina" y a veces era una o dos o tres voces juntas porque también Floreal Ruiz andaba mezclado con las otras dos voces porque era él que aparecía cantando "La noche que te fuiste" y él quería oír una sola voz por vez y cómo era que esa noche las voces y los sonidos se le iban confundiendo en la cabeza en semejante matete no pudiendo discernir por momentos que tango escuchaba y entre esas voces una que podía ser la de un médico que decía no, no es nada, sólo el susto y la herida, es muy chico, mañana va a estar bien y todo entrelazado con compases y esas voces y esos ritmos y los colmillos de Tere que todavía sentía adentro del brazo.
La noche tendría afuera su gran fiesta, pero Juanki no participaba y Tere tampoco, la habían llevado con perritos y todo al depósito de las sillas y mesas del recreo, que regenteaba su padre,y si bien amagó con traerlos, obstinadamente, de nuevo, debajo del escenario, después se resignó como Juanki que ahora se acunaba con los compases de "Lluvia de estrellas" y extrañado porque él había ido a ver a Laurenz y no comprendía como pudo aparecer Maderna, cuya hermosa magia iba acompasando esa madrugada que había vencido aquel mal día, por suerte.
J. C. Conde Sauné * Integra parte del tomo inédito "Dos veces el mismo río"

viernes, 26 de noviembre de 2010

Poema Nº 28 ( Cuaderno I ) * Los oficios cotidianos

NOCHE CON LLUVIA

Hay algo,
algo que llueve
en la noche de tranco intermitente.

Candor de lejanía:
gotear terco de canaleta.

El caer del agua no llega
si vivís, bastante apurado,
haciendo del amor una costumbre;
si embolsás amargura pagando créditos
o reventándote las venas en un sueño.

Por vos estoy junto a la mesa,
querida tolerante,
mirando el papel que ríe lluvia;
y escribo y divago y junto tedio,
a la luz de la lámpara mojada.

J. C. Conde Sauné

martes, 23 de noviembre de 2010

Si hace diez o quince años atrás, me hubieran preguntado que libro elegiría para llevar a una isla desierta; la clásica y banal pregunta de rigor, no hubiera sabido que contestar. Hay tantos libros que me gustan.
Hoy después, de haber leído nuevamente el Quijote hace un año y medio, respondería que, seguro, sería ése mi libro preferido. Leí "Don Quijote" en la infancia (en una edición reducida) y después en la adolescencia (completo) y para mí fue un simple libro de aventuras vividas por un loco, así al menos me parecía a mí. Esta última lectura realizada, me dio la pauta de su grandeza y comprendí porqué William Faulkner, andaba con ese libro debajo del brazo y lo releía a menudo.
También leí, hace poco, un artículo de Harold Bloom publicado en la revista "Ñ" de Clarín, en el que tomaba parte del prólogo para una edición inglesa de "Don Quijote". En ese prólogo, Bloom menciona a otros admiradores de Cervantes y su obra: Fieldny, Goethe, Tomas Mann, Flaubert, Stendhal, Melville, Mark Twain y Dostoievsky. Además dice Bloom, que las desventuras de Cervantes, en su vida personal, no fueron tan distintas a las de "Don Quijote" y quizás peores; resultó herido, como se sabe, en la batalla de Lepanto y perdió el uso de la mano izquierda. Estuvo capturado por unos piratas y pasó unos años como esclavo en Argel y conoció luego la cárcel por presuntas malversaciones y fue despojado ,por su editor, de los derechos de autor de la primera parte del Quijote.
También dice Bloom que refleja la decadencia de España entre 1605 y 1615. Agregaría yo, que la Inquisición está latente, en gran parte de su obra, aún cuando Cervantes no se lo propusiera. El cura, representando a la iglesia, que censura y quema los libros que lee don Quijote y critica sus andanzas son más que elocuentes.
Lo que atrae en "Don Quijote" y en esto estoy de acuerdo con Bloom, que poco importa si la historia es creíble y hasta casi insustentable. El narrador, hábilmente, introduce al lector en un mundo mágico, donde lo irreal se hace palpable. Me hace acordar, bastante, a "La metamorfosis" de Kafka y las peripecias de Gregorio Samsa.
¿Es Cervantes, el precursor de la literatura del absurdo? ¿Cuánto le deben Beckett, Adamov y otros tantos? Pero a diferencia de los mencionados, el absurdo en Cervantes va cobrando cada vez más certeza, a medida que entramos en su lectura. Mientras que en aquéllos, lo irreal se magnifica.
Cada tanto, como Faulkner, releo con gusto partes de "Don Quijote". Mientras que, a algunos otros libros no los vuelvo a releer nunca.. Creo que eso hace grande a un creador, la posibilidad de nuevas relecturas.
14-01-2004 * J. C. Conde Sauné

sábado, 20 de noviembre de 2010

Poema Nº 27 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

VILLA GESELL DE NOCHE

fosforescencias salvajes

grandilocuencia serpenteando
masa salitre en la noche
con crujidos de gigantescos celofanes.

playa: luz arenosa:
eterna resonancia.

J. C. Conde Sauné

lunes, 15 de noviembre de 2010

JUST A MINUTE

Cuando dejo la noche,
el piano de Count me acompaña.
Siempre tiene algo de ritmo,
para los que vuelven cansados
de una larga jornada.
Para los que trasponen la vida,
agitando nuevas fantasías.

J. C. Conde Sauné

sábado, 13 de noviembre de 2010


En los años 60, del siglo pasado, Fabril Editora dio a conocer "Los libros del mirasol", unos libros de bolsillo que se hicieron famosos. Recuerdo que tenía en mi biblioteca: "Exilados", una obra de teatro de James Joyce, "El retrato de Dorian Gray" de Oscar Wilde, "El halcón maltés" de Dashiel Hammett y el que acabo de leer nuevamente, "Gente de Dublín" (Dubliners) otro de Joyce, el único que sobrevivió en mi biblioteca; los restantes, más los que no recuerdo, fueron prestados y no devueltos. El inevitable fin de la posesión, de algunos de mis libros.
Este Joyce de "Dubliners" (1914), anterior a "Ulises" (1922), "Finnegan's wake" (1939) y "Stephen hero" (1944), es de una sencillez chejoviana que subyuga, pero la sencillez es una máscara que introduce al lector, en el mundo hermético de sus personajes; caso del maravilloso cuento "Arcilla", en este se vislumbra en una reunión formal, la endeble vida de su protagonista.
Este volumen, contiene 15 espléndidos relatos, donde ninguno de ellos baja la línea del libro. Si me dan a elegir, aparte de "Arcilla", menciono a "Encuentro", "Eveline", "La casa de pensión", "Una nubecilla", "Contrapartes", "Un caso lamentable" y "Los muertos", digno broche del libro, en donde una simple canción que un tenor canta en una fiesta de amigos, hace recapitular la relación de un matrimonio.
Se deberían editar nuevamente, si no están editadas, estas gemas del escritor irlandés con una muy buena traducción de Oscar Muslera.
J. C. Conde Sauné

martes, 9 de noviembre de 2010

Poema Nº 26 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

CHASCOMÚS

setiembre huele a lago
en este setiembre de aguas.

la lancha de vientre ancho
se balancea en el aire acuático
pertrechada por los chistidos
secos y breves de los remos.

aquí en la llaneza calma
chascomús delira pejerreyes.

J. C. Conde Sauné

viernes, 5 de noviembre de 2010

Algo más para agregar, en este vademécum de frases y pensamientos que suelo atesorar:
"¿Cuánto hace que escribe una historia así, por pura indignación?
¿Cuándo fue la última vez que la policía lo paró en su barrio porque tenía ganas de pasear y tal vez en pensar de noche?
A mí me sucedió bastante veces como para que al fin, irritado, escribiera "El peatón", un cuento sobre una época, dentro de cincuenta años, en que a un hombre lo arrestan y someten a estudios clínicos porque insiste en mirar la realidad no televisada y respirar aire no acondicionado".
RAY BRADBURY, "Zen en el arte de escribir" (La dicha de escribir), nos dejó estas sabias reflexiones que le inspiraron el relato citado.
J. C. Conde Sauné

martes, 2 de noviembre de 2010

REENCUENTRO CON "LADY DAY"

No fue fácil reencontrarse con Billie, después de tanto tiempo, aún teniendo en cuenta lo que me gusta. Es mi icono, en lo que hace a las cantantes de jazz. La descubrí cuando era adolescente en un viejo tema: "Any old time", que cantaba en la orquesta de Artie Shaw. Entonces ella estaba, ahí no más , al alcance de la mano, en algunos discos que tenía hasta ese momento. Pero el oído caprichoso, iba hacia las nuevas adquisiciones en jazz o alardeaba de entendido escuchando a Shostakovich, Dvorák o Satie.
Y mientras tanto Billie esperaba, como esas chicas que uno nunca saca a bailar y cuando ello ocurre, son el amor de la vida. Además están las diferencias de edades, cuando ella cantaba y grababa "Some other spring" yo tenía un año y medio de vida. Por lo tanto también de época. En fin, todas esas cosas.
Pero llegó el día y Billie estaba donde tenía que estar, para fascinarme, nuevamente, con su sonrisa esquiva y sensual y su cara carbonosa, desde la tapa de un disco de colección: "Billie Holiday greatest hits". Sabida es, por los que me conocen, mi manía de revolver LP en las ofertas de discos y más ahora en que el viejo disco de vinilo, tiende a desaparecer desplazado por el CD. Y revolviendo vi a Billie entre un montón de chatarra, esa música de 2 x 5 que tomada en conjunto, no logra hacer una melodía rescatable. Allí estaba ella y me sonreía y me incitaba a gastar, cerca de fin de mes, unos sobrevivientes pesos. Valía la pena jugarse. La tapa no tenía el disco y fue una verdadera proeza para la vendedora, que no tenía noción del tesoro que buscaba para mí, encontrar el disco en ese revoltijo.Con un aire de triunfo y de fastidio a la vez, lo halló y lo puso en mis manos.Corrí a mi departamento y me dispuse a disfrutar de: "I can't get started", "When a woman loves a man", "Gloomy sunday" y otros temas que faltaban en mi discoteca.
"Lady Day" siguió copándome, como dicen los chicos ahora, con el transcurrir de la tarde, que declinaba lentamente, bajo el fraseo subyugante de su voz.
J. C.Conde Sauné

sábado, 30 de octubre de 2010

Poema Nº 25 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

POR LA RUTA NACIONAL Nº 2

debe haber petrificado mis ojos
para observar sin pestañeo
la trasmutación de la madrugada
en el confín suburbano.

se riegan de sol prematuro
las altas estrías de los campos
fundiéndose con la neblina escapista
y el crujir de la naturaleza toda.

J. C. Conde Sauné

martes, 26 de octubre de 2010

La Editorial Aguilar editó en Méjico, año 1980, tres novelas cortas de S. S. Van Dine; un autor que yo no conocía. El verdadero nombre, de este escritor, era Willard Huntington Wright y había nacido en EEUU en 1888 y muerto en 1939.
Aguilar publica, en este libro: "El misterioso asesinato de Benson", "El asesinato del casino" y "El caso Rexon". Son tres muestras, del mejor clásico narrativo policial. S. S. Van Dine, se mimetiza en dos personajes: Philo Vance (amigo del fiscal John Markham) y Van Dine (encargado de negocios de Vance, además de narrador). Los dos, sobre todo Vance, ayudan al fiscal de distrito a resolver los casos de homicidios.
El estilo de Van Dine, no exento de humor e ironía, es denso, bien armado y escarba las miserias de las clases acomodadas. Siempre se cree en EEUU y aquí mismo, que los delitos los cometen sólo la gente pobre y desclasada. Van Dine demuestra, en estas magníficas "nouvelles", que las clases poderosas los hacen con maneras más sutiles y encubiertas, donde entran resentimientos y apetencias personales; amén de regodeo con la impunidad.
De las tres, preferí "El misterioso asesinato de Benson", basada en un hecho auténtico; pero las otras dos no desentonan en el libro, mantienen su lectura atenta.
Otra adquisición acertada, en mi proveedor de canjes; aunque cada vez tengo menos libros para canjear.
J. C. Conde Sauné

jueves, 21 de octubre de 2010

Es bueno, de vez en cuando, tomar un libro de mi biblioteca y releer algún verso de un poeta que me gusta. Salvatore Quasimodo, es hoy mi elegido (otra vez):
NO HE PERDIDO NADA
Todavía estoy aquí, el sol gira
a mis espaldas como un halcón y la tierra
repite mi voz en la tuya.
Y recomienza el tiempo visible
en el ojo que redescubre la luz.
No he perdido nada.
Perder es ir a otro lado
de un diagrama del cielo
por movimientos de sueños, un río
lleno de hojas.
¿Porqué se lee tan poco, la poesía, si hace bien al espíritu y nos hace mejores seres humanos?
J. C. Conde Sauné

martes, 19 de octubre de 2010

El jazz retorna un día
una noche, la distancia
que separa entre un acorde
y el otro. Espera siempre
esa mano que agita una despedida
y prepara un reencuentro.

El jazz está aquí y es Thelonious, Miles,
Jelly Roll, Parker, Lester, Ella, Sachtmo;
y Billie, Duke, Count y Coltrane.

Todos nuestros oídos atentos y
toda nuestra sangre que circula
y vibra con un scat, un stomp
o un riff o un wah-wah.

El jazz retorna siempre
y es nuestra la alegría de sentir
la vida, aunque sea incierta,
el anhelo quede trunco
y los adioses sean vanos.
El jazz retorna siempre.

J. C. Conde Sauné

sábado, 16 de octubre de 2010


Tercer libro de cuentos de Adolfo Bioy Casares que leo: ahora "Historias desaforadas"; años atrás "Una muñeca rusa" y "El lado de la sombra".
En "Historias desaforadas", entre los diez, hay un sólo cuento que no está a la altura de los demás: "El relojero de Fausto".
Cautiva en Bioy el estilo llano, pero a la vez de gran vuelo fantástico; como por ejemplo, el de los cuentos: "Un viaje inesperado", "El cuarto sin ventanas" o "La rata o una llave para la conducta".Busco en mi biblioteca: "Una montaña rusa" y "El lado de la sombra", en el primero veo marcado como excelentes: "Bajo el agua" y "Nuestro viaje (Diario). A este libro no lo vi muy parejo, porque sólo los cuentos mencionados y "Una muñeca..." y "Catón" sobresalen; al resto, de los nueve, los tenía catalogados como muy flojos."El lado de la sombra", equipara en calidad a "Historias desaforadas". El cuento que da título al libro, "La obra", "Cavar un foso" y "Los afanes" son antológicos; el resto los tenía marcados como muy buenos.
No hago crítica literaria con Bioy, aclaro, soy un diletante, si se quiere, que leyó mucho y desarrolló cierto gusto literario. Además los cuentos, aunque estén bien escritos, gustan o no por su afinidad con el lector.
J. C. Conde Sauné

martes, 12 de octubre de 2010


¿Porqué "African Flower"? Me gusta esta composición de Duke Ellington. ¿Y qué mejor para abrir una sección?
Él hizo, en 1962, una grabación en trío con Charles Mingus (bajo) y Max Roach (batería) incluyendo, entre otros de sus temas, a su "African Flower". El contrabajo de Mingus, con el arco sobre las cuerdas, haciendo un zumbido, acompañaba al piano de Duke. ¿Era el de una abeja sobre la flor? Esa hermosa flor africana, regada por las escobillas de Max sobre los timbales.
"Money jungle", "Very special", "Warm valley", "Wig wise", "Caravan" y "Solitude", todos de su creación, estaban allí en ese registro de la "Blue Note".
Ellington junto a Thelonious Monk, fue uno de los compositores más originales del jazz; aparte prolífico, se dice que llegó a componer mas de 2000 piezas.
Miles Davis dijo una vez: "Creo que todos los músicos de jazz deberían reunirse, algún día, para arrodillarse a dar gracias a Duke".
J. C. Conde Sauné

sábado, 9 de octubre de 2010

Poema Nº 24 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

SUBURBIO SUR

Transcribiendo meneos rítmicos,
plagio los ruidos de la noche;
mientras el micro confirma cemento
en el amago suave de las cubiertas.

Última comprobación nocturna,
en los focos merodeando sombras.

Construcciones de latas y cartón
se abalanzan al vacío, poblando
de tugurios el costado vial;
en la medianía suburbana del ojo oculto.

Hoy, por el lente desarraigo,
graduado al sentido de la exclusión;
este, casi, arrabal ficticio,
tiene presencia de tierra envilecida.

J. C. Conde Sauné

miércoles, 6 de octubre de 2010

Cuando se está a punto de dejar un libro, pero se sigue adelante, es evidente que esperamos algo de él. Me acaba de pasar con "Cerrado por melancolía", cuentos de Isidoro Blastein (1933-2004).
El primer relato "Última empresa", abunda en reiteradas descripciones, que hacen abrumador un buen tema: el embaucador argentino que saca buenos dividendos con los incautos. El cuento, por el sentido del humor y los personajes, se llega a rescatar. Lo mismo sucede con "Adriana sabiendo la escalera", donde la emprende con la desdibujada y abusiva figura de un padre. Un tema muy actual, sin llegar a conformar del todo, se deja leer. Otra vez la trama y los personajes salvan al cuento.
Blastein lo arrastra uno, a su juego narrativo. De alguna manera, es un logro del autor. Pasa por la excelencia: "A mí nunca me dejaban hablar" y "Cerrado por melancolía", donde se juntan la frustración, una suerte de revancha, el abandono y la entrega a lo que venga; también algo muy típico de nuestra idiosincrasia.
"Vendrá la muerte y tendrá tus ojos" (tomado el título de un poema de Pavese), me parece el más flojo del libro, hay buenas intenciones pero quedan sólo en eso; lástima el título prometía.
Y quedan: "¿El sol, Sr. Beltrán?", en la línea de lo aceptable y "El total", también prometía mucho por el tema, pero otra vez lo reiterativo y pesado del relato, le juega en contra.
No leí mucho de Isidoro Blastein, sólo algunos escritos sueltos. Noto a vuelo de pájaro, una gran capacidad de observación y de analizar las circunstancias y realidades que afrontan los personajes. Una suerte de literatura forense. Más en "El total", donde la trama se desarrolla en un hospital y aquéllos son diseccionados, hablando en un sentido metafórico.
Para concluir, creo que no es fácil leer a Blastein y pienso que quizás, eso se deba a la opacidad de su estilo; pero si no se abandona el libro, el interés está latente.
J. C. Conde Sauné

sábado, 2 de octubre de 2010

Poema Nº 23 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

PUERTO DE BUENOS AIRES

El río es un pulpo,
atrae barcos,
abraza muelles
y mantiene la draga
que hurga sus tentáculos.

Los barcos:meros objetos:
en el puerto que anhela el río.
Los guinches: ágiles manazas
de hierro agilizado
en función
de poblados diques.

Laberinto de dársenas,
en sinfín de bosquejados
puentes que giran
y duermen en sueños,
pesados de camiones
que huyen apurados.

Sombríamente solitario,
con buques y agua
y gente incomprensible
que transita alocada
maquinando contrabandos.

En mañanas neblinosas,
el gigante tiene manos macabras,
que se izan al cielo
llorando su cansancio.

J. C. Conde Sauné

miércoles, 29 de septiembre de 2010


"Caminos a Koktebel", película rusa dirigida por Boris Klebnikok y Aleksei Popogrebsky, es otra de las joyas del cine que vimos aquí en Quilmes; de vez en cuando, se acuerdan de traer buenas películas en nuestro barrio.
La trama es sencilla, con un desarrollo lineal pero muy bien contada. Ese cine que hacen los rusos tan caro a los sentimientos, pero sin caer en el melodrama banal; sobre todo, sostenido por las buenas actuaciones del elenco. Como en "El regreso",también film de origen ruso, se plantea la relación padre-hijo, pero en "Caminos a Koktebel" interfiere un nuevo amor del padre, tras la muerte de su esposa. Esta historia minimalista contada de una manera densa, atrapa desde el comienzo, a pesar de la morosidad de la cámara, en la toma de los planos. Aparte, se escucha como música de fondo el piano de Chick Corea, que también suena de una manera simple, casi acórdica, creando un ambiente intimista.
Malen de parabién, otra película que pudo ver y oír en su idioma, ésta mi chica de la Bielorrusia.
30-08-2005 * J. C. Conde Sauné

sábado, 25 de septiembre de 2010

Tenía a mano "Di adiós al mañana" de Horace Mc. Coy, que marqué como excelente novela policial y que dejé aparte, porque siempre tuve intención de leerla de nuevo.
A propósito de lo que mencionara anteriormente, leo en el prólogo o presentación del libro, escrito por Juan Martini: "El mundo de la novela policíaca no es otro mundo, sino el mismo, el único, el mundo que conocemos y en el cual vivimos (...) 'Di adiós al mañana' es una obra maestra. Mc Coy desarrolla en esta novela su interpretación integral de un sistema social -de un sistema de relaciones sociales- basado en la violencia".
Comparto con Martini lo de obra maestra, creo que una de las mejores novelas policiales que leí.
Este libro fue editado por Bruguera en España, en el año 1977; con una traducción sobresaliente de Ana Goldar.
J. C. Conde Sauné

sábado, 18 de septiembre de 2010

Poema Nº 22 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

COSTANERA

solís y cuatro siglos y pico
la tallaron relumbrosa
abierta en sangre aireada.

monárquicos paredones
pescadores anquilosados
parejas fusionando alientos
le dan olas
pernoctadas
en chasquidos.

J. C. Conde Sauné

viernes, 10 de septiembre de 2010


Virginia Woolf (1882-1941); acabo de leer un libro de ella. La literatura inglesa, no es frecuente en mis lecturas; siempre leí más a los autores franceses, rusos y latinoamericanos, incluso los americanos del norte. Debería tomar unas clases, con Harold Bloom.
¿La "nouvelle" "Flush", es una obra menor? Para saberlo, tendría que haber leído algo más de Woolf y no lo recuerdo.
Pero esta ficción, que narra la vida de un perro cocker, que da el nombre al libro, es apasionante. En realidad el perro, es un pretexto para hablar de su dueña, la poeta Elizabeth Barret y Robert Browning, su esposo. Ella había tenido un accidente, mientras cabalgaba y una amiga le regaló a Flush y entre ellos se creó una dependencia, que iba a truncar Robert Browning y después el hijo de ambos. Ahí Flush, aprendería a vivir sus aventuras en Florencia, donde habían ido sus dueños, luego de casarse en secreto. Al padre de Elizabeth, no le gustaba mucho que sus hijas se casaran y había sobreprotegido a aquélla, después del accidente. En Florencia, Elizabeth se libera de la tiranía de su padre y Flush que le temía, se encuentra de parabién.
Toda la novela es muy buena, pero de los seis capítulos, me pareció excepcional el 4º "White Chaper", en la que describe a la clase marginal de Inglaterra, dándole pensamientos al perro, en la época victoriana. También el capítulo 6º "Final", es antológico, contando la muerte de la mascota.
La obra que tengo, fue editada en España en 1941 por Ediciones Destino; con una muy buena traducción y prólogo de Rafael Vázquez-Zamora.
J. C. Conde Sauné

lunes, 6 de septiembre de 2010

Poema Nº 21 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

ISLA NEBLINOSA

Oprimido en la penumbra
acuosa del invierno,
el frío del Tigre
cuaja la sangre.
El río permanece entumecido,
calmo en su rumor de noche.
El grosor de la niebla,
se extiende a los pastos.

La luna
se pierde
en el grito
inapreciable.

J. C. Conde Sauné

jueves, 2 de septiembre de 2010

William Irish (1903-1968), que también publicaba con el nombre de Cornell Woolrich, escribió esta novela muy buena que acabo de leer, "Serenata del estrangulador"; publicada por EMECÉ (en su colección de "El Séptimo Círculo"). Adonde encuentro un libro de esta colección, no leído, lo compro; raramente quedo defraudado, el gusto literario de Bioy Casares y Borges era infalible.
El detective Prescott, debe dilucidar una serie de crímenes, que ocurren en un lugar alejado de Nueva York; allí ha ido a descansar, después de haber sido herido en un procedimiento y luego de curarse en un hospital. Así sin querer, se involucra, dado que no es su jurisdicción; pero le sale el oficio de adentro y ayuda al sheriff a revolver los casos de homicidio. Además, hay una joven pintora que lo atrae, Susan Marlow; motivo suficiente, para él, de permanecer en el lugar.
El estilo de William Irish, como todo buen novelista, mantiene la tensión del relato; aún cuando uno intuya, hacia donde va la trama. La codicia, la ambición desmedida e incriminar, en lo posible, a un inocente y si es un disminuido mental, que no se puede defender, mucho mejor para una sociedad hipócrita. Todo eso, refleja esta novela del policial negro, que ya había preanunciado Arthur Conan Doyle en "El signo de los cuatro", antes que otros autores norteamericanos.
A Irish, lo recordamos cuando Alfred Hitchcock adaptó una novela suya, para filmar en 1954 "La ventana indiscreta", aquella memorable película que vi, por lo menos, tres veces.
J. C. Conde Sauné

lunes, 30 de agosto de 2010

Allá por los años 60, leí "El llano en llamas" de Juan Rulfo. El libro lo presté y nunca supe de él. En cada trabajo que estuve, siempre encontraba a algunos compañeros que leían. Las oficinas no las ocupan sólo gente mediocre, como se supone. Compartir libros, que iban de mano en mano, era algo común; pero, a veces, no volvían a su dueño porque alguien, abruptamente, dejaba el empleo.
Del libro de Rulfo, siempre recordaba el cuento "Luvina", que lo tenía en mi antología personal; al leerlo, ahora, lo volví a conformar. Al adquirir el libro nuevamente, siempre se corre el riesgo que no guste tanto como antes. Pero por suerte, eso no pasó y por algo, a menudo,se nombra a Rulfo como un escritor importante.
Esta edición fue patrocinada, por la fundación que lleva el nombre del escritor mejicano. Es espléndida y está hecha por RM Verlag SL, impresa en Chile, con una tipografía inspirada con originales elaborados en 1685, por el húngaro Miklós Kis, en un papel opaco que facilita su lectura. Una obra de arte, también, el diseño de la tapa.
Me fui un poco por las ramas y no comenté el libro. Bueno, 17 cuentos, en los cuales Rulfo dejó que hablen sus protagonistas. Él permanece, un poco a la sombra y los anima para que relaten su vida, desencantos y frustraciones, con pobreza y muerte; la muerte merodea, siempre, en sus vivencias. Reivindico, como afirmara, a "Luvina"; destaco además: "La Cuesta de las Comadres", "Es que somos muy pobres", "Macario", "El llano en llamas", "¡Diles que no me maten!" (El preferido de Elías Canetti y Günter Grass, según la contratapa del libro), "Acuérdate" y "La herencia de Matilde Arcángel". Los restantes son muy buenos, pero siempre hay preferencias personales.
Con Rulfo, siempre estoy en deuda, no leí su "Pedro Páramo". Pero, como decía mi padre, si sigo vivo no faltará oportunidad.
J. C. Conde Sauné

jueves, 26 de agosto de 2010


"4 meses, 3 semanas, 2 días", es una película rumana del año 2007, dirigida y escrita por Cristian Mungiu. La acción, transcurre en Rumania en l987. Los personajes principales, son Otilia (Anamaría Marinca) y Gabitza (Laura Vasiliu); dos estudiantes universitarias. Gabitza queda embarazada y pide ayuda a Otilia. Aquella decide abortar y como allí no está permitido, acude al médico, el Dr. Ruscu (Icon Spadaru), para que lo haga en forma clandestina. Como no les alcanza el dinero que juntaron, el médico para hacer la tarea, les exige a las dos sexo a cambio. Ellas, después de una breve negativa, ante la amenaza del médico de retirarse, aceptan. De ahí en más, con el aborto realizado, nada volverá a ser igual, que antes, para ellas. En el medio, el cumpleaños de la madre del novio de Otilia, donde ella acude después de haberse entregado a otro hombre y el novio que no comprende lo que le pasa; sólo le confiesa, a su requerimiento, lo del aborto de su amiga.
El film termina de una manera abrupta y sorpresiva, con las dos amigas en el hotel, donde se habían hospedado para aquel fin. En la pensión de estudiantes, donde vivían, hubieran despertado sospechas. Y queda el final, para que uno imagine como seguirá todo después. Una película muy buena, donde lo sugerido excede a la acción. El cine que, a nosotros, nos gusta ver.
J. C. Conde Sauné

viernes, 20 de agosto de 2010

Poema Nº 20 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

TURF

Tarde de césped con brillo,
acústica, crecida a gritos sedientos
de hallar un fin trascendente en el disco.

Otro sábado,
para volver
a San Isidro,
no hay encono.

J. C. Conde Sauné

sábado, 14 de agosto de 2010

Patricia Highsmith decía, que las mejores ideas le venían cuando estaba haciendo otra cosa, que escribir. Adhiero a ese pensamiento, en mi caso nunca me propongo sentarme a escribir tal o cual cosa. Una de mis aficiones actuales, es cocinar. Cocina sencilla, no soy un chef, con la hojita de menta o de rúcula adornando un plato. Hago por ejemplo, unos buenos ñoquis o tallarines caseros, no como los ha "fatto mamma", pero por ahí ando. Y mientras tanto, a veces, muchas ideas me vienen a la cabeza. Eso me pasa desde que era niño, me daba vergüenza contarlo a otros chicos, tenía miedo que me tomaran por loco. La otra vez pensaba: porqué en ciertos casos esas inventivas prosperan y en otros no. Dejando de lado, las ganas o un plan determinado; nunca o casi nunca lo tengo, voy para adelante y sólo paro cuando se acabó la tinta de mi lapicera y cargo otro cartucho. En ese ir y venir, tal vez termina todo y queda trunca aquella idea floreciente. No hay que desesperar, vendrán otras y otras; es como un torrente de sueños que se abarrotan y luego salen hacia afuera y de pronto se detienen.
Otra coincidencia con Patricia Highsmith: manifestar el mundo que le es propio a uno; en alguna ocasión dije, que es como el ADN y ella alega, que es como la huella digital, vamos para el mismo lado. No me esfuerzo, como ciertos esnobistas, en ser nuevo y original; apuesto a mi mundo interior y lo que mis sentidos captan. ¿Qué es lo nuevo y lo viejo? ¿Cervantes o Dante son lo viejo?
Después viene hilar fino: si lo que uno escribe, vale la pena leerlo o no. Bueno, de eso que se encarguen los lectores.
J. C. Conde Sauné

lunes, 9 de agosto de 2010

Poema Nº 19 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

AVENIDA SANTA FE

Una arteria
es una laxitud
que espera,
soporta,
musitando
el neumático rodante.

Hay un halo frustrado
en la gente que camina.

Los escaparates,
el flirt,
lo cómico,
se hunden en el asfalto
con auténtico esnobismo.

J. C. Conde Sauné

miércoles, 4 de agosto de 2010

Poema Nº 18 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

REFUGIO NORTE

Terrenal invierno de sosiego
en el mojón: diecinueve kilómetros.

Sorteándolo, podemos ignorar
esta sublimación de Buenos Aires.

Parque del destierro premeditado,
que huye de la capital caótica.

Acassuso: cierre confinante del grito.

J. C. Conde Sauné

lunes, 2 de agosto de 2010

La película "About Schmidt", editada en DVD como "Las confesiones del Sr. Schmidt", de Alexander Payne, podría enseñar de que modo se hace un buen cine con tan poco y con un argumento muy utilizado: el fin de la vida activa de un hombre, al jubilarse y envejecer. Es cierto, que Payne tiene, nada menos que, a Jack Nicholson, Kathy Bates, Hope Davis y un elenco destacado.
El personaje, que interpreta Nicholson, ya jubilado y con la repentina muerte de su mujer y ante el casamiento, para él desacertado de su hija, se encuentra en una situación de vacío total; todo parece venirse abajo. Anterior a la muerte de su mujer, un día haciendo zapping en los aburridos programas de televisión, encuentra un aviso que más tarde tomará en cuenta, logrando que su vida tenga algún sentido. Se hará cargo de los gastos, para la educación de un chico que reside en un hogar de ayuda, para niños carenciados.
Para algunos, que buscan un cine más elaborado y con sutilezas ocultas, puede llegar a no satisfacer, totalmente, el film de Alexander Payne. A los que nos gustan crear historias , leerlas y eventualmente verlas filmadas, nos sentimos reconfortados por este tipo de cine, que poco abunda.
J. C. Conde Sauné

miércoles, 28 de julio de 2010


Aquí Arthur ConanDoyle, le da un descanso a Sherlock Holmes y a su amigo Watson. La emprende con cuentos fantásticos de gran calibre: "Historias de pesadillas". La edición, hecha por la Editorial Palabra Mágica (Bs. As.) en el año 2000, está muy bien diseñada; aunque hay errores de corrección y en algunos giros idiomáticos de la traducción, pero vale la pena leerlos.
Los seis relatos del libro revelan, lo que ya sabemos, el gran talento narrativo de Conan Doyle. De los seis, fueron de mi preferencia: "El embudo de cuero", "La mano morena", "El lote Nº 249" y "El parásito". "La nueva revelación", más que un cuento, es un comentario tipo ensayo sobre el espiritismo; se sabe que llegó a ser presidente de la Federación Espiritista Internacional y del Colegio Británico de Ciencia Psíquica. Ese artículo, del libro,es el que menos me interesó. Yo opino como Santo Tomás: "ver para creer". Pero a los cuentos, los tomo como una creación fantástica y lo vuelvo a recalcar, hay que leer a este escocés que iluminó la literatura inglesa.
J. C. Conde Sauné

miércoles, 21 de julio de 2010

DIÁLOGO QUE LE HUBIERA GUSTADO ESCUCHAR A SÓFOCLES

(Entre una mujer de, aproximadamente, 50 años y un muchacho de veinte y pico)
MUCHACHO (colérico) - ¡Porqué tardaste tanto!
MUJER (también amoscada y sentándose a la mesa) - ¡Bueno qué querías que te diera la papita en la boca! Hubieras empezado a comer.
MUCHACHO - ¡Es lo que estoy haciendo! ¿Pero porqué demoraste tanto?
MUJER (señalando hacia un lugar incierto) - Estaba por allí averiguando unos precios.
MUCHACHO (un poco más tranquilo) . Pero sabés que no me gusta esperar.
MUJER (haciéndole un mimo en la cara) - Siempre vas a ser una criatura.
MUCHACHO (un poco más animado) - Entonces que hago ¿Me compro las zapatillas?
MUJER (adoptando un aire concentrado) - Esperá quiero ver la plata que me queda.
MUCHACHO (divertido) - Sos una vieja mezquina.
MUJER (con aire sereno y a punto de tomar un poco de Coca) - Ya vas a ver cuando te cases lo que es bueno. (se corre un poco la pollera hacia arriba, dejando ver unas piernas todavía bellas) Vas a ver, te vas a acordar de tu vieja,
MUCHACHO (tomándola de la cintura y dándole un beso suave en la boca) - ¿Para qué me voy a casar? Si no hay mina como mi vieja. ¡Vení me muero de ganas por esas zapatillas!
MUJER (dejándose conducir dócilmente) - Al fin no comí nada.
MUCHACHO (socarrón) - Estás bien así, no me gustaría que engordaras. Estás bien así, pasarías por mi amante otoñal tranquilamente.
MUJER (dándole un codazo) - ¡Otoñal tu abuela, pendejito!
J. C. Conde Sauné

viernes, 16 de julio de 2010

Da gusto alquilar dos películas y un corto, al precio de una. En el mismo DVD venía "La mujer del granjero" (1928) y "La posada maldita" (1939) de Alfred Hitchcock y el corto, "El jarrón de Cheney", que él produjo para la televisión y dirigida por Robert Stevens.
"La mujer del granjero", es una película muda protagonizada por Jameson Thomas, Lilian Hall Davis, Gordon Harker y Olga Slade en sus roles principales. La trama: encontrar una nueva mujer para el granjero, que ha enviudado y siempre necesitó una mujer que se ocupe de él. (Mi madre hoy diría, cómo cambiaron los tiempos). La duración pasa las dos horas y a pesar de no oír voces, Hitchcock que ya mostraba las uñas, la hizo llevadera en un tono de comedia, por momentos desopilantes.
"La posada maldita" (Jamaica inn), con Charles Laughton, en un papel de juez corrupto (Sir Pengallan), Leslie Banks (Joss Merlyn, un contrabandista), Marie Ney (Patience, esposa de Joss) y Maureen O'Hara (Mary, la sobrina de Joss y Patience); juegan la acción en una posada, que sirve de telón para ocultar la mercadería saqueada de los barcos, que los piratas hacen naufragar, matando a la tripulación. Aquí Hitchcock, ya preanuncia lo que iban a ser sus films futuros. Por el tema y al ser hablada, me atrajo más que la primera.
Y quedó como postre, el cortometraje "The Cheney vase", protagonizado por Patricia Collinge, Darren Mc Gavin y Carolyn Jones como protagonistas principales. El suspenso gira en torno de un despedido empleado de museo, que quiere robar el famoso jarrón para venderlo y burlando la confianza de su dueña, inválida, que lo ha empleado como ayudante, cuando aquél quedó cesante. También para verla, con guión de Robert Blees; dirección de Robert Stevens y producción de Alfred Hitchcock, como dijera anteriormente.
J. C. Conde Sauné

lunes, 12 de julio de 2010

Poema Nº 17 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

AVENIDA CÓRDOBA

una hora de la noche
vale la pena
si algo resuelve
cuando se duerme
todos mueren un poco
como esta calle ancha
que nació muerta
que vive para los solos.

en la tiniebla
que es densa
y diluye rascacielos
focos aplastados
durmiendo en su luz
mirando la avenida
quietahuidizanotable
en su postura querendona.

J. C. Conde Sauné

jueves, 8 de julio de 2010

Siempre me preguntaba, porqué razón no había leído "Madame Bovary". Quise leerla en la adolescencia, cuando era socio de la Biblioteca municipal de San Isidro y devoraba libros de Balzac, Maupassant, Dumas padre e hijo, Poe y Chejov, entre otros. Quise sacarlo más de una vez, pero el bibliotecario, un viejo fascista, sospecho, me decía que no estaba disponible. Ya antes, me había negado "Les fleurs du mal", porque no la consideraba una lectura adecuada para un menor. Me ofreció en cambio "Salambó", también de Flaubert; una novela histórica que abandoné a las pocas páginas. De ahí en más, perdí interés por Flaubert. Después mis gustos , fueron hacia lo más moderno de la literatura francesa: Camus, Sartre, Simone de Beauvoir, Paul Eluard, Claude Simon y Michel Butor. Sobre todo, cuando estudiaba francés y empecé a leer en ese idioma y en esa tanda cayó "Trois contes", de los cuales recuerdo "Un coeur simple" como un cuento memorable de Gustave Flaubert.
A principios de abril estuve en Mar del Plata y como siempre, en el lugar que me encuentre, visito las librería de usados. Y allí me esperaba "Madame Bovary", aunque en español y no en francés como me hubiera gustado. Pero igual la adquirí, leyéndola cuando regresé a Quilmes. Estando en Mar del Plata me resultaba difícil, como buen pisciano el mar es mi pasión. No puedo agregar mucho, a lo que se dijo sobre la novela de Flaubert. Es una obra maestra sin duda, que debió soportar un proceso por ultraje a la moral pública y religiosa y las buenas costumbres, en enero-febrero de 1857; no obstante los cortes prudentes antes de su aparición, pero luego fue absuelto. Lo que sí me asombró, a pesar de lo previsible de la trama, que gira alrededor del adulterio de Emma Bovary y que por momentos se inclina hacia el culebrón, es la solidez conque está armada y el rigor narrativo; eso es, precisamente, por lo que no es una novela más. Vive en la novela, casi toda la sociedad normanda y es practicamente un estudio social, bajo el pretexto de un adulterio. El autor logra, que un personaje egoísta y sin escrúpulos, como Emma, sea digno de conmiseración en su suicidio.
Suerte haberla encontrado, suerte haberla leído. ¡Ah! ¿Debería volver a "Salambó"?
30-04-2006 * J. C. Conde Sauné

martes, 6 de julio de 2010

Poema Nº 16 ( Cuaderno I ) * Acuarelas

AGOSTO DE MADRUGADA *

Flotando en esbozos de escarcha,
acontece el invierno categórico.
Se camina despojando al frío su pampa.

La explanada de Retiro muerde el río.
El invierno muestra su risa de cal,
a las vías lustrosas de fastidio.

J. C. Conde Sauné * Publicado en Editorial Parábola (Antología 2006)

jueves, 1 de julio de 2010

Me interesa anotar, en mi Breviario, lo que afirman otros autores; por lo general, sin coinciden con uno. En este caso Richard Ford ("Ñ" Nº 344): "...Por eso vale la pena escribir, porque es bueno saber que uno tiene una visión propia del mundo".
Es cierto, muchos de nosotros, los que escribimos y no nos atamos a la moda del momento, (lo que es correctamente político escribir o el mercado reclama) vamos construyendo nuestra propia identidad; conviene, a veces, con otros autores o no, pero es la "nuestra" la que hace "propia" esa necesidad interior, como afirma Richard Ford.
J. C. Conde Sauné

viernes, 25 de junio de 2010

Poema Nº 15 ( Cuaderno I ) * Los recuerdos

corría inventada tu vida
y se deslizaba y se hundía
en los años acumulando trabajos
siempre a contramano
escarbando en el bolsillo
para sacar unos pesos
y tomarte un café amargo
abrazándote a mujeres
que olían a besos apurados
mientras un licor barato
te ponía sentimental supiste
lo que era estar metido
con la suerte de revés
que se te negaba en cada número
así veíamos tirarte de cabeza
contra el sueldo de porquería
que nos pagaban esos matufieros
de patrones como vos decías
acomodando hojas y carbónicos
inutilizando con la guillotina
entradas de los cines
entre broma y broma sacabas
el peine del bolsillo para pegarle
a la porra de costado con esa pose
de irte a la milonga por eso
no pudimos creerle a tu hermana
que avisaba por teléfono
y al jefe que decía "un no puede ser"
largoinfinito como una catarata
de las tantas tristezas que nos
contabas a melchor y a mí
cuando te ponías serio
y ni siquiera imaginarnos mauri
que serías un pobre recuerdo
articulado alguna vez
por algún muchacho de la oficina.

J. C. Conde Sauné

viernes, 18 de junio de 2010

Cuando vi la película de Valerio Zurlini "Cronaca familiare", que aquí se difundió como "Dos hermanos, dos destinos", siempre me quedaron ganas de leer la novela de Vasco Pratolini; sobre la cual se había basado la misma. Fueron ganas, pero quedaron ahí. A veces, soy un poco indolente.
Ahora, acabo de leer "Crónica de los pobres amantes" (1947), del citado autor y es una novela admirable. Siempre digo, que es difícil leer una novela extensa donde no haya algún bache. La ficción, describe los años que precedieron al poder fascista, a su armado y adoctrinamiento; a pesar, de no ser una trama política o panfletaria. Está situada en Florencia y sus personajes principales, son algunos pequeños comerciantes, obreros y gente común, que habitan casas humildes de la vía del Corno.
Pratolini hizo un entramado, donde se cobijan las pasiones humanas y políticas encontradas. Gente que busca, a pesar de todo, ser feliz y hallar algún sentido en la vida. En su quehacer cotidiano, se deslizan la opresión y el avance del despotismo inmediato. Los protagonistas destacados del lugar, son dos polos opuestos: Carlino, abanderado del "Fascio" y Maciste "Ardito del Popolo", adherente al comunismo.
"Crónica de los pobres...", es de un estilo realista, pero no del realismo árido que a mí no me agrada, sino el sustancioso que ahonda en el interior de los personajes.
Una novela que conviene leer, hoy aquí, sobre todo para aquéllos que creen en el poder mesiánico y autoritario.
J. C. Conde Sauné

martes, 15 de junio de 2010

Poema Nº 14 ( Cuaderno I ) * Los recuerdos

Fue mucho tiempo atrás
en el recuerdo
en el viento
de los últimos cinco en caramelos.

Tanto me remonto,
que no alcanzo a ver
su pinta de pobre.

Sólo tengo presente
a su padre
con los zapatos
gastados de agitar rebeldías.

Cuando la huelga
y los policías.

Después su cara
llena de sangre;
es muy poco,
pero me acuerdo bastante.

J. C. Conde Sauné

viernes, 11 de junio de 2010


En 1919, después de muchas idas y venidas , se le otorgó a Marcel Proust el Premio Goncourt, que es una suerte de Premio Cervantes a la francesa.
Fue luego de grandes cabildeos, que por su gran novela "À l'ombre de jeunes filles en fleur", que consiguió dicho premio. Primero se había acordado, que era para escritores menores de 35 años y Proust contaba ya con 48 años.
Edmond Goncourt, en su testamento, había establecido como una condición la juventud; pero sobre todo, originalidad y talento y búsquedas nuevas en el pensamiento, amén de la forma. El autor de la serie "À la recherche du temps perdu", vaya si reunía esos requisitos, salvo la edad.
Parece que León Daudet, uno de los miembros del jurado, luchó a capa y espada, para que se le otorgara el premio que cumple, ahora en el 2003, cien años.
Quería hacer una reflexión, al margen de premios y distinciones. Es cierto, que un premio ayuda a un escritor a ser conocido o más nombrado, pero nada más que eso. ¿Cuántos premios Goncourt, Cervantes y Nobel, uno recuerda y lee en la actualidad? Pero también es indudable, que Proust, Onetti y Faulkner, para citar ejemplos puntuales de cada premio, siempre van a ser recordados y leídos.
27-12-2003 * J. C. Conde Sauné

martes, 8 de junio de 2010


Releer es un vicio, que niega la posibilidad de conocer nuevos libros. Volví a leer, en francés, en una vieja colección de Gallimard "Série noire", la novela policial de James Hadley Chase "The things men do"; publicada en francés como: "Ca n'arrive qu'aux vivants". Apartada, entre las que me gustaron.
Magnífica novela, Chase asombra por su construcción formal, con poco detalle y más introspección de los personajes; que es la ficción de mi gusto y quiero ver, en el cine, trabajada de la misma manera.
La clásica parquedad de la novela inglesa y en la mejor línea de Colin Dexter, G. K. Chesterton o Wilkie Collins. Escrita por estos maestros, la novela policial deja de ser un género pasatista, para entrar en lo perdurable. Me agradó, volver a leer este libro; creo que es bueno, a veces, ver de nuevo lo que se ha dejado atrás.
J. C. Conde Sauné

viernes, 4 de junio de 2010

Poema Nº 13 ( Cuaderno I ) * Los recuerdos

cansado de esperar algo
se acuesta con su vino
dice que el sol apareció congelado aquella noche como hielo muriendo en sus ojos en todas las horas lo vio iracundo en el alcohol vidrioso y así incrustarse hasta hacer saltar las raíces del ser sin una verdad sin nada como cuando era pibe y vivía de inocencia pensando en su padre un gigante que trabajaba y traía plata y a veces alegría pero casi siempre un gesto áspero en la cara y gritaba-gritaba: qué querés que haga ya me tenés cansado... y después iba al armario y sacaba la botella... despaciosamente... como un rito hasta quedarse dormido luego de haberla vaciado y veía a la madre sacándole la ropa... un sol moribundo era la cara de su padre...
todas las noches se duerme
acurrucado en la impotencia
muerto en el crucifijo sin porvenir
J. C. Conde Sauné

martes, 1 de junio de 2010


"El arco", es la tercera película de Kim Ki-Duk que vemos. El cine de este realizador surcoreano, realmente fascina. Antes: "Primavera, verano, otoño, invierno..." y "Hierro 3", ponían en evidencia su cine tan particular; en donde la cámara, muy a lo Bergman, estudia la reacción de sus personajes. Un guión, como en sus otros films, muy escueto. Kim Ki-Duk prefiere jugar con las sensaciones y allí su mundo, aparentemente, extraño para nosotros, donde el entorno es muy importante. Aquí un viejo pescador, retiene a una niña que es buscada por los padres, sin conocer su paradero. La chica crea una dependencia con él, que espera que cumpla 17 años para casarse con ella. Es entonces, donde aparece un tercero en discordia, un joven, que gusta de la chica. Todo parecería terminar en un triángulo amoroso, pero Kim Ki-Duk da un giro y el drama toma otra perspectiva.
Con el actor principal Jeon Gook-Hwan y la actriz Han Yeo-Reum, arma una trama de una belleza formal impagable. Quizás, no lo niego, a mí me parezca sorprendente por ver otras pautas culturales; pero al adentrarse en el argumento, las situaciones en esta y las dos películas citadas, anteriormente, no son muy ajenas a nuestras vivencias.
J. C. Conde Sauné

viernes, 28 de mayo de 2010

MIGUEL, EL INGENIOSO

Si uno lo tomaba a la ligera , se podía decir que nuestro compañero de oficina era un chistoso. Pero él no era como otros, que a menudo repetían los chistes que oían por ahí. Él era de un humor constante e inventivo. A mí que era mayor que ellos, me decía que yo había aprendido francés con el virrey Santiago de Liniers. A veces, cuando íbamos a almorzar con algunas de la compañeras de Contaduría, andando hacia el restaurante por la calle Reconquista, solían chistarnos, a él y a mí, chicas de los boliches que hacen la prosti, él les decía: "esperen que ahora dejamos las esposas en casa y venimos". Cuando nuestras acompañantes se enojaban, él retrucaba: "si no las conocen, que saben si son nuestras mujeres".
Además contaba sus experiencias desopilantes, como aquella vez que el gato tiró la jaula del canario, que el padre le había encargado de cuidar, cuando se fue de vacaciones con la madre. El pobre canario se quebró una pata al caer la jaula y Miguel se consolaba conque el gato no se lo hubiera comido. Miguel contó que le arregló la patita con un poco de cinta adhesiva; cuando se la sacó a la semana, se dio cuenta que se la había colocado al revés. El padre, vuelto de las vacaciones, estaba tomando mate en la terraza y viendo al canario saltar de un palo al otro en la jaula, le dijo a Miguel: "Mirá el tiempo que tengo este canario y recién me doy cuenta que tiene una pata para el otro wing". El tuvo que salir corriendo para el baño y ahí, recién, dar rienda suelta a su risa. También en las vacaciones de los padres, vio a esa chica, desnuda en la terraza, colgando una toalla y una bombacha. Supuso que ella había pensado, al no ver a los padres tomando mates por las tardes allí afuera, que no había nadie. Pero Miguel ahí estaba, en ese verano a eso de las seis de la tarde, al volver del trabajo, tomando aire fresco y una Coca. A la chica, obviamente, la conocía y nunca le había llamado la atención; porque era muy flaca y sin formas y a él le gustaban más rellenitas. Pero ella, en la terraza, desnuda y al natural, posiblemente recién salida de la ducha, era una obra de arte. Así la describía Miguel y eso que no tenía ni idea, quien era Modigliani. Sus piernas y sus pies desnudos andando por la terraza eran algo increíble y bellísimo. Ni que decir de sus pequeñas tetas, con pezones que parecían picos de golondrinas y su escaso bello de entrepiernas. "Qué sorpresa me llevé -dijo- , cuando me vio salió corriendo". Todo eso lo contaba sin obscenidades, porque también escuchaban nuestras compañeras de oficina. La grosería vino de otro zafado: "¿Y qué hiciste, te pajeaste?". Miguel sonrió, medio turbado: "Me sorprendió, nunca pensé que esa chica fuera tan linda. ¿Pero saben una cosa? A partir de ese día dejó de saludarme. Como si la culpa de que ella estuviera en bolas allí, fuera mía. Culpas que le echan a uno. Primero fue ese maldito gato y después esa chica, que de cómoda no se viste para ir a colgar la ropa".
Después hubo despidos en la empresa y perdí contacto con mis compañeros y aquélla al poco tiempo cerró.No hace mucho, encontré a Miguel por Diagonal Norte. Trabajaba por ahí cerca, me dijo que se había casado y tenía un hijo. Se lo veía más serio y quiso saber de mi vida. Le dije que trabajaba en la Tesorería de un laboratorio de medicamentos. Aventuró una humorada: "vos ya te conocés todos los rubros". Cuando conversábamos, en otros tiempos, le había mencionado que antes había trabajado en cinco lugares distintos. Al despedirnos y darnos la mano, no me animé a preguntarle si su mujer era la chica de la terraza; la que él había descrito con tanto fervor.
J. C. Conde Sauné

jueves, 20 de mayo de 2010

Poema Nº 12 ( Cuaderno I ) * Los recuerdos

Podía recordar la primer búsqueda
de sus manos
en los pechos pequeños
y los labios apretando el estupor.

Se había asimilado al tiempo.

recordaba sus labios y
profano sensitivo
quisiera recordarla toda

¿En que laberinto del Perú
ondularía su cuerpo?
¿Y si estaba muerta?

Nada sabía...
sólo el roce de su cabello transparente
y el buril de la tarde
grabando un entonces.

J. C. Conde Sauné

lunes, 17 de mayo de 2010

Tengo una serie de libros, editados por EUDEBA (de la colección "del siglo y medio"). Pero el que leí ahora no lo tenía y lo conseguí en una librería de usados, dada mi manía, que está cerca de casa. "La gran semana de Mayo" de Vicente Fidel López, es un libro tan pequeño como necesario, para entender todo lo que se cocinó en la trastienda de la Semana de Mayo y en, cierto modo, esta democracia desvalida de hoy en día. En esta época, de mamotretos, en que la historia argentina se interpreta como las telenovelas, donde los malos son irremediablemente malos y los buenos, tienen la obligación de ser irremediablemente buenos, porque la historia marketinera se lo reclama, Vicente F. López aclara un poco los tantos. Mediante una ficción de cartas apócrifas y ubicándose en el género de observador, desentraña con habilidad como se gestó esa revolución un tanto gatopardista y las consecuencias que de ella derivaron. La rosca del poder económico (comercio en el Río de la Plata), como ahora, se había adueñado de la Argentina y según V. F. López, Saavedra no traidor y quizás timorato, por no contar con el poder absoluto, prefirió negociar; algo que no querían ni Moreno, principal ideólogo de la revolución y sus seguidores enfervorizados como Martín Rodríguez. La plana de la 1ª Junta, queda así constituida como algo heterogéneo y un poco a la aventura, pero era lo que había; se lo tomaba o dejaba. De todas maneras Moreno, sólo con la renuncia de Cisneros recobra sus bríos revolucionarios, pero desconfiando siempre de Saavedra.
Las dos partes finales del libro, dejan un final abierto para el lector: cómo podría ser la Argentina hoy. "Esta carta tiene rota parte de la firma del 31/05/1810", donde el autor sustenta la posición cautelosa de Saavedra. Y la contestación a la misma de "Canelones 30/06/1810", reivindica la posición de Moreno y otros revolucionarios.El desenlace ya lo sabemos, la revolución naufragó en una nebulosa que fue nefasta para el futuro de nuestro país: anarquía, dictaduras populistas y dictaduras no populistas con intervención militar; algunos gobiernos civiles fraudulentos y corruptos y carentes, salvo Sarmiento apostando a la cultura del pueblo, de visión de futuro. Cuesta creer, que nunca se haya podido corregir ese rumbo. Porque hoy, echarle la culpa a Saavedra o a Moreno o a los imperialismos de turno, suena como justificando nuestros desaciertos de casi 200 años. Los padres de la patria, equivocados o no, quisieron un destino mejor para todos nosotros. El egoísmo, la codicia y la falta de talento nos jugó en contra.
30-06-2006 * J. C. Conde Sauné

jueves, 13 de mayo de 2010


El futuro nos tortura y el pasado nos encadena.
He ahí por qué se nos escapa el presente.
GUSTAVE FLAUBERT

Encontrar el significado
y no las palabras;
aligerar el pesado fardo
de los años perdidos.
1810-2005 más de ciento
noventa y cinco años
que se fueron al garete de
la historia que hoy se glorifica,
contraponiendo a unos contra otros.
Una historia de Ríver vs. Boca,
soliviantada en el césped
marchito de la patria.
Un año más de mentiras y ensueños
y fuegos artificiales.

1-01-2006 * J. C. Conde Sauné

lunes, 10 de mayo de 2010

Poema Nº 11 ( Cuaderno I ) * Los recuerdos

Las correrías en el sol,
por los juncos del río,
eran los días con Giselle.

El ceño fruncido, marcaba el imposible
saqueo de panqueques a la madre.
Con mutuo acuerdo de compinches,
le inventábamos otras macanas a la siesta.

Eran las tardes del verano corredizo.

Cordeles que no se anudan.

Un resbalar hacia otros juegos.

J. C. Conde Sauné

viernes, 7 de mayo de 2010

Poema Nº 10 ( Cuaderno I ) * Los recuerdos

Las tardes, en San Isidro,
caen de lo fantástico
juntadas con eslabones viejos.

Sus casas grises
trastocan el color de los árboles,
dándoles un tono caprichoso.

Las mañanas, en cambio,
surgen de un clima arbitrario,
para hundirse
en la misma parquedad.

El crujido nocturno,
suele acaparar sombras
en la calle paralela a las vías,
con sus escaleras silenciosas
destilando enamorados.

sí, como un presagio de medianoche
anduvimos por sus adoquines
temiendo que fueran circunstancias
hasta el mismo tren mimoso
que nos llevaba al colegio y que
un día andando sin vías
nos haría ver su certidumbre

junto al terraplén había
una canchita lastimosa
llena de pozos y malezas
un cinco del rácing tricampeón
alternaba de contrabando
en el equipo del barrio

club de choferes para que
horacio salgán puliera tangos
hasta entrarlos como estiletes
en nuestro cuerpo o en los pocos
gatos que por ahí rondábamos
pocos gatos: horacio salgán: que herejía
si se puede ver la pista despoblada
y algún tren que escapaba

Las tardes, en San Isidro,
pueden caer de lo fantástico.
Las mañanas, en cambio,
pueden diluirse en las tinieblas.
Hacia el anochecer, las sombras
pueden capturar recuerdos...

J. C. Conde Sauné

martes, 4 de mayo de 2010

Tanto se ha dicho sobre Chejov, que más se puede agregar. Sería repetir lo mismo: estilo conciso y claro, de una aparente simplicidad; pero a medida que avanza el relato, los personajes quedan al desnudo: sus miedos, frustraciones y un desacomodo en la época que les tocó vivir, anunciando un quiebre en la sociedad.
En "El reto", novela breve que acabo de leer, se vuelven a repetir esos conceptos. Los dos personajes confrontados: Laievski (empleado estatal) y Von Koren (un zoólogo), hacen que Chejov arme la trama, de una manera tan simple como humana. También hay un doctor, Samoilenko y un diácono Pobiedov, que juegan un papel importante en el relato y tratan, por todos los medios, que los dos enemigos no se enfrenten en un duelo. Pero "el reto" se produce y no hay marcha atrás. Como se ve, la intransigencia no es un vicio de hoy en día; la terquedad, el falso orgullo y la sinrazón, llevan al ser humano a un camino sin retorno. Es allí donde Chejov explora, sabiamente, la condición de las personas. Uno de sus personajes nos dice: "...¿Y qué es la especie humana? Una ilusión, un espejismo...Los déspotas siempre han tenido la cabeza llena de ilusiones...".
Hacia el final, Chejov arregla la situación con una vuelta de tuerca y culmina esta pequeña joya narrativa.
Libro que encuentro de él, no leído, siempre está a mi disposición para su lectura.
J. C. Conde Sauné

viernes, 30 de abril de 2010


Otro cronopio tomó un pequeño busto de Wagner, que le habían regalado, y mató a una araña que andaba por la biblioteca. La estatuita se quebró por la mitad y la araña quedó reducida a un montoncito, ridículo, sobre la repisa.
El crono se dijo: "una ruptura inútil, con haberle hecho escuchar un poco de 'Tristán e Isolda' hubiera sido suficiente".
J. C. Conde Sauné

martes, 27 de abril de 2010

De una entrevista, que le hicieran alguna vez a ADOLFO BIOY CASARES, anoté lo siguiente: "...Lo que pasa es que nunca tuve una elección deliberada. Lo peor que le puede pasar a un escritor es pensarse dentro de la historia de la literatura, tratar de ser original, apartándose de sus antecedentes. Hay que escribir ingenuamente, pensar una historia y tratar de ver qué forma le corresponde a esa historia. Esa es la única retórica o teoría literaria que uno debe tener".
D'accord don Bioy.
J. C. Conde Sauné

jueves, 22 de abril de 2010


La película "La prueba" (Proof) del 2005 EEUU, fue dirigida por el director inglés John Madden.
La trama discurre sobre Robert Llewelyn, un genio de la matemática, que pierde la razón y declina en su carrera como profesor e investigador. Una de sus hijas, Catherine deja sus estudios, también de matemática, para cuidarlo y supuestamente ayudarlo en sus proyectos, que sólo viven en su imaginación. Aunque ella, luego, nos dará una sorpresa, a la muerte de su padre.
Un alumno, Harold Dobb, acude a su casa para que el profesor lo guíe con sus clases. Allí conoce a Catherine y se enamora de ella. Su otra hija, Claire ajena a todo, lleva su vida personal en Nueva York, colaborando económicamente con el mantenimiento de la casa, donde viven su hermana y su padre. Con este argumento, basado en una obra de David Auburn, quien colaboró en el guión del film con Rebeca Miller, John Madden hizo esta magnífica película; que cuenta con actores de excepción: Anthony Hopkins (Robert Llewelyn), Gwyneth Paltrow (Catherine), Jakegy Lewthal (Harold Dobbs) y Hope Davis (Claire), en sus roles principales.
En un documento anexo al DVD, John Madden cuenta que no le costó mucho trabajo hacer este film, ya que Gwyneth Paltrow enseguida tomó sintonía con su personaje, que ya lo había hecho en el teatro. "Ella es muy sensible y le cuesta poco asumir un rol", dijo Madden que ya la había dirigido en "Shakespeare in love". También nos dice: "Anthony Hopkins, tímido y atildado, cuando empieza actuar es un huracán". Cuando su representante, lo consultó sobre esta oferta de trabajo, no dudó, aunque ya pensaba retirarse al menos por un tiempo. Esperemos que no deje de actuar, es un actor fuera de serie; Gwyneth Paltrow, también, cada día me gusta más como actriz.
J. C. Conde Sauné

lunes, 19 de abril de 2010

"Cuatro para Delfina", son cuatro novelas cortas de José Donoso; dos de excelente factura: "Sueños de mala muerte" y "El tiempo perdido". Muy buenas las restantes: "Los habitantes de una ruina inconclusa" y "Jolie Madame". Siempre está el porqué, me gustan más aquéllas que éstas.
Lo cierto, es que el escritor chileno José Donoso tenía un estilo muy diáfano, aún en un relato como "El tiempo perdido", en que juega con los personajes de Proust de "À la recherche..." y podía caer en un rebuscado intelectualismo, pero él lo lleva de manera coloquial y con un dejo de ironía: "Si en París alguien me preguntaba cuándo iba a comenzar a escribir, yo (el personaje petit Marcel) respondía: allá (se refería a Chile).
Aparte de diáfano, en el estilo de Donoso, hay una suerte de relajamiento que hace sentir al lector, supuestamente cómodo, pero la inquietud lo invade a medida que avanza la narración. En "Los habitantes de una ruina inconclusa", una pareja de ancianos ve con zozobra, la edificación de un edificio de departamentos al lado de su casa y aún éste interrumpido, los sumerge en el temor.
En "Sueños de mala muerte", casi del mismo tenor, Osvaldo Bermúdez, su personaje central, ve demoler su pequeño boliche, para la construcción de una propiedad horizontal. Como tabla de salvación, busca emparentarse con unos antepasados de buen linaje para heredar algo.
Y queda "Jolie Madame", en donde el "rallentamento", sobre todo hacia el final, se hace más preciso. Sus personajes: Adriana, Luz y Sofía, son tres amigas de buena posición, un tanto descuidadas por sus maridos, ocupados en ganar dinero. Las tres buscan diversión y el ocultamiento de una de ellas, en una aventura sexual (siempre se contaban todo), hará que esa amistad se quiebre, que desde ya rozaba la superficialidad.
Volviendo a la pregunta del principio, creo que algunos argumentos interesan más que otros. Pero el libro, impreso en Chile por Seix Barral (1992), es para tener en cuenta.
J. C. Conde Sauné

viernes, 16 de abril de 2010

Poema Nº 9 ( Cuaderno I ) * Los recuerdos

Cuando tu pelo era un ir y venir; era tu silueta que se perdía escaleras abajo, en el subte, lleno de gente que piensa en la sopa caliente de la noche o en un abominable programa de televisión.

Rubia, arrollabas todo: la casilla de cambio, molinetes y algún ciego que lloraba "ballenas, ballenitas".

Entonces te amó, comprendelo, te amó con un gusto raro que le traía la tarde de invierno. Frente a la London recapacitó; pero es muy tarde cuando se quiere tan de golpe.

Rubia, tapado rojo, pelo en un ir y venir, figura donde describir belleza, es tonto, pueril casi imposible.

Comprendelo, te quiso, tres inviernos atrás; pero los calendarios son muy torpes para apresar el tiempo.

J. C. Conde Sauné