miércoles, 29 de abril de 2015

Raúl Iriarte (1916-1982), cuyo nombre verdadero era Rafael Fiorentino y se lo cambia, a raíz de que ya  había otro Fiorentino famoso (Francisco); el gran cantor que tuvo Aníbal Troilo.
Iriarte fue uno de los grandes cantantes , que tuvo el tango. Tenía una voz muy buena y afinada, y supo elegir un acertado repertorio; dos aptitudes en las que muchos cantores, aun famosos, fallaron. Su trayectoria importante, la hizo con la orquesta de Miguel Caló en la que estuvo entre 1943-1945. Ya viviendo en Colombia volvió a la Argentina, su país de origen, para grabar algunos temas más con la orquesta de Caló; año 1972.
Desvinculado de Miguel Caló, cantó con la orquesta de Ismael Spitalnik; luego acompañado por el pianista Armando Lacava, realizó giras por Chile, Perú, México y Colombia, por donde se hizo muy popular. Decidió radicarse en Colombia; allí, años después, murió.
Encuentro en "You Tube", aunque en distintos videos, pero que valen tener paciencia y buscarlos, veinte temas para apreciar y escucharlos con unción:
"Marión" (Bella interpretación del tema de Luis Rubistein) - "Los despojos" (Horacio Sanguinetti y José Dames lo crearon, Iriarte lo realzó) - "Nada" (Otro gran tema de la dupla anterior y otro acierto del intérprete) - "Trenzas" - "La vi llegar" - "Verdemar" (Tres tangos antológicos; Iriarte el matiz adecuado) - "Madalit" (Agustín Delamónica y Enrique Delfino, los autores; tema dedicado a una mujer, que no mencioné en su oportunidad y otro logro) - "Lluvia de Abril" - "La noche que te fuiste" - "Mañana no estarás" - "Soledad la de Barracas" - "Rebeldía" (Obra de Oscar Rubens, hermano de Luis Rubistein, y Roberto Nievas Blanco; gran creación que Iriarte enaltece) - "Fruta amarga" - "Cada día te extraño más" - "Tabaco" - "Margo" - "Tango y copas" - "Cuando tallan los recuerdos" - "Después" - "Flor de lino" (Estos últimos, también, todos en el canon tanguero; interpretados de maravillas).
J. C. Conde Sauné 

sábado, 25 de abril de 2015

Mail enviado a la revista "Ñ" y que me publicaron en el N° 173 del 20-01-2007. "Un voto para el regreso del Lorraine":
El artículo de Jorge Carnevale de la semana pasada, me da más "nostalgias" que el tango de Cadícamo y Cobián. Hace poco revolviendo mis bártulos, encontré los cuadernillos números 1 y 2 (años 1961/1962) de las "Ediciones Lorraine". Tenía otros, pero fueron víctimas de la no-devolución. *[El primero dedicado al cine polaco y ahí están, entre otros, Alexander Ford, Andrzej Munk, Jerzy Kawarelowicz y Andrzej Wajda. Recuerdo que vi allí en el viejo cine Lorraine: "El octavo día de la semana" de Ford, "El verdadero fin de la guerra" de Kawarelowicz y "Cenizas y diamantes" de Wajda; todas películas entrañables. En el número 2, publicaron los diálogos de "Hiroshima mon amour" de Alain Resnai con traducción de Agustín Mahieu; aquel notable crítico con el que aprendimos a mirar cine. Y aquí coincido con Carnevale, el buen crítico ayuda a ver buen cine; como toda guía bien fundada.]
En el primer cuadernillo, Alberto Kipnis dice en el prólogo "que el cine Lorraine encara un nuevo sistema de programación sobre la base de filmes de repertorio (...) y nos dirigimos al público encarando al cine como algo más que un mero entretenimiento". Por eso don Kipnis, nosotros en Quilmes, parias del séptimo arte, más de una vez nos subimos al colectivo 85 a una cuadra de casa y desembarcamos en el cine Duplex de Caballito. Y tenés razón Jorge, rara vez nos equivocamos a la hora de elegir.
! Bienvenidos entonces, Lorraine, Loire y Losuar¡
*(Lo que figura entre corchetes, fue cortado; posiblemente por falta de espacio, suele pasar con las cartas de los lectores).
20-01-2007   *   J. C. Conde Sauné

viernes, 17 de abril de 2015

Serge Chaloff (1923-1957), a pesar de su corta vida, fue una presencia relevante en el jazz. Lució su saxo barítono con Jimmy Dorsey y Woody Herman. También con sus propios conjuntos, tuvo la influencia de Harry Carney; pero definió su original sonido y fraseo, en un estilo intermedio entre Gerry Mulligan y Pepper Adams, asimismo emparentados. Tengo una casete que se salvó, porque la pasé a una cinta nueva a tiempo y la escucho con frecuencia. Se trata de Serge Chaloff - "Blue Serge" del sello "Capitol", grabado en Los Angeles en 1956. Después se editó en CD , con un tema más de los siete originales. En esta grabación, Serge Chaloff (saxo barítono) conduce un cuarteto que integran además, Sonny Clark (piano), Leroy Vinnegar (bajo) y Philly Joe Jones (batería).
Los temas: 1) "A Handful Of Stars" (5:37) - Solo preponderante de Chaloff. Sonny Clark explaya el suyo con gran soltura, Vinnegar no desentona y Philly Joe Jones también lo hace con solvencia. 2) "The Goof And I" (4:49) - Comienzo a todo swing. Excelente solo de piano de Clark. La batería y el bajo se hacen notar; Chaloff completa esta óptima interpretación. 3) "Thanks For The Memory" (3:51) - El piano inicia el tema, con la melancolía que exige esta creación bonísima de Ralph Rainer y Leo Robin. El saxo de Chaloff lo enaltece. Todos para un "diez". 4) "All The Things You Are" (5:31) - Volvemos al swing, con esta melodía del gran Jerome Kern. Chaloff demuestra otra vez su gran talento. Sonny Clark, con la solidez de los grandes pianistas, no se queda atrás; los otros dos tampoco. 5) "I 'Ve Got The World On A String" (6:47) - El bajo marca el camino y Chaloff desparrama lirismo con su fraseo original. Sonny Clark, sutil como siempre, va llevando la melodía; Joe Jones lo sigue con atenuados redobles de timbales. Vinnegar lo ayuda, a completar esta pieza fenomenal de Harold Arlen y Koehler. 6) "Susie's Blues" (5:13) - Comienzo con ritmo, de este tema de Chaloff, con muy buena integración del conjunto. Otro logro para destacar, con sus solos respectivos. 7) "Stairway To The Stars" (4:52) - Volvemos a escuchar a un Chaloff discursivo, melodioso y cautivante. El piano se presta haciendo lo suyo; también el bajo, completando esta maravillosa obra de Malnek -Parish -Signorelli. 8) "¿How About You?" (5:25) - La batería comienza su cometido, sigue Chaloff con un solo largo y tendido, brillante por cierto. Sonny Clark dice presente, en forma destacada. Joe Jones vuelve con todo y Chaloff cierra este "bonus track", que obsequia el CD, como un gran regalo. Este registro completo está en internet; recomiendo escucharlo, para los que aún no lo conocen.
J. C. Conde Sauné        

martes, 7 de abril de 2015

Poema N° 60 ( Cuaderno IV ) * Los recuerdos

Pasando el mediodía,
sentado en un fast food
comiendo una hamburguesa
y bebiendo un vaso con soda,
algo económico para los
tiempos que corren, divago en
las cosas que no volveré a tener y hacer:
la juventud, las ganas de
cambiar el mundo, de soñar
embebido por el rocío,
de mirar al cielo con desafío;
acostarme en el césped y
dejar que las hormigas coloradas
me piquen. (!Oh viejas primaveras,
sangre salvaje¡ Tiempo bravío,
celaje debajo del ruedo de
una pollera, tiempo hermoso);
enarbolar consignas, educar niños,
visitar iglesias, soportar gente estúpida,
arreglar vidas ajenas (¿consejero social?)
y miles de cosas más,  mientras
termino mi hamburguesa.
Y sobre todo, tarde para todo,
para creer y creer, todo el tiempo
y sonreír siempre al día
que comienza, escuchando
las noticias de la mañana
y fingir que todo anda bien,
en este "primer mundo"
de la puerta de servicio...
Eso pasando el mediodía,
trece y diez de un día jueves.
J. C. Conde Sauné

viernes, 27 de marzo de 2015

DOS VECES EL MISMO RÍO ( relato ) *

¿Será cierto, como afirmaba Heráclito, que no nos bañamos dos veces en el mismo río? Pensaba, contemplando el río allá a lo lejos, desde un ángulo en la ventana de la cocina, mientras tomaba un mate. El agua se había calentado justo a punto y salían esos mates copetones, con la yerba bien hinchada y daban ganas de seguirlos tomando hasta el infinito; en una continuidad de tiempo y distancia.
Era la tarde y el crepúsculo: distante, una masa marrón parecía fundirse en un charco de bruma (perspectiva desde un piso alto), y la vista puede abarcar y abarcar y extenderse más allá de la blanca niebla; porque es otoño y el otoño trae aparejado, como consecuencia, esa rinitis que a veces molesta bastante. Viene con un lagrimeo en los ojos y la picazón de nariz y esos estornudos que salen desde el medio de la frente y parecen sacudir todo el cuerpo. Es entonces cuando Ivanovna me dice: Juan tomate el Isomerine, porque es mejor que lo atajes a tiempo; ese remedio viene a ser, como un arquero preparando la barrera en los tiros libres. El antihistamínico cubre todos los ángulos posibles, por donde pueda entrar el balón alergia o en donde pueda liberarse la histamina. Aunque habrá que insistir con el Allium Cepa o el Arsenicum Album. Se sabe que los remedios homeopáticos son menos nocivos y no reprimen la enfermedad y no se ignoran las consecuencias funestas de la represión (sentido lato).
Si uno es obstinado, la vista puede atravesar los edificios y si la vista llega hasta donde yo quiero, puedo descubrir mi origen y mis obsesiones de cuentista. aunque el origen puede ser más lejano y llegar hasta Ourense o Landes.
Y es la distancia: su origen y las márgenes del río que son sus márgenes y que lo hacen sentir distante y cerca a la vez; en atardeceres vividos y se ve: escribiendo sus segundas letras en el Colegio Marín y hasta recuerda el libro de lectura de sexto grado, "Iniciación literaria", con fragmentos de la "Divina Comedia"  y "Don Quijote".  Poemas de Manrique, Lope de Vega y Quevedo: "huye sin percibirse lento el día, y la hora secreta y recatada con silencio se acerca". Y esa persistencia de aprender a leer y escribir no cumplidos los seis años y cuando aprendió, antes de entrar en la escuela, ésta después fue sólo una bagatela para perder el tiempo y únicamente se ponía contento cuando salía de la escuela y enfilaba, en bicicleta, por la calle La Salle bajando una barranca, a todo lo que daba; y entrando, luego de pasar "la calle del ahorcado" , en Juan Díaz de Solís. Llegaba a su casa, con un gran acontecimiento en un día de Junio, aunque ya por supuesto, en el invierno, porque es San Juan y hay chocolate y algunos buñuelos que hizo la madre para festejar su santo. Y están su hermana, Giselle, Lina y José; pero el Nené no vino, es seguro que hizo alguna de las suyas y el padre lo puso en penitencia. Es una lástima porque el chocolate está bien caliente y los buñuelos esponjosos y se pierde el juego de las escondidas. Con Lina se esconden en la terraza, para celar a Giselle que coquetea con José (que de ahí en más lo va a llamar Dumbo por sus orejas grandes y porque le da una bronca bárbara y para que se joda por tirarse lances con la novia de uno), pero subiendo al techo se ocultan detrás de una pared y desde allí contemplan el río gris-marrón y ven a un biguá aleteando, a media altura, dispuesto a zambullirse en busca de alguna mojarrita. Sigue después la fiesta, pero muy corta, porque mañana hay que ir otra vez al colegio y habrá que ponerse a hacer los deberes, antes de acostarse. Pero primero disfruta otra taza más de chocolate, porque hace tanto frío y es raro que el chocolate tenga gusto a yerba y que subiendo de nuevo a la terraza no pueda ver al biguá y a la draga en la ancha soledad  del río; que no esté el blanco guardapolvo doblado en la silla, en la que sólo hay una corbata y un saco colgados en el respaldo de la misma, recién dejados. Es extraño, como que la bruma se siga extendiendo, tanto, hasta nublar los pensamientos, que permanecen estacionados como en un banco de niebla y ver que el tren corre a la izquierda de su posición y no por la derecha; es decir, casi junto al río y no divisar el cartel de la estación "Las Barrancas". Tampoco está el del balneario "Arenas del Plata" y no sabe la razón, pero lo asocia al "Maxim" de Quilmes, en donde con Ivanovna podían tomar cerveza en los veranos, en el patio del fondo, con pan negro y pasta de hígado o en el salón, en invierno, café con tortas de manzana o chocolate. Al no estar el "Maxim", tampoco pasearán, en forma cansina, con sus bandejas en las manos, Sancho y el Galgo. Los dos mozos más atípicos que pudieran verse en algún lugar. Para sacarlos de sus modorras, había que amenazarlos con irse sin pagar. ¿En qué lugar de la conciencia permanecerá todo? ¿Hay regiones de la misma, en las que se pueda rebobinar  lo vivido y recomenzar la cuenta? Sí, las regiones son las que permanecen invisibles para los otros ojos, que corren continuamente detrás de nuevas sensaciones y ninguna los deja satisfechos, con sueños de acrílico y materiales sintéticos, en los cuales no hay ríos, ni el olor de la madera o un jazmín en una noche estival y siempre así la vida. Prosigue sin la espuma de la cerveza en el borde de un balón, en el "Maxim"  enfrente a la estación Quilmes. Puede estar el mismo espacio, pero ni las mesas, ni el Galgo, no es lo mismo, a no engañarse y si el tiempo no se recupera; !pobre Marcel¡ Vida, no te detengas en baratijas, aprisiona todo lo bueno, no lo dejes escapar, borrá de tu interior todo resentimiento y dolor, porque ya nunca volverás a disfrutar el mismo gusto del pan de centeno con "leberwurst" o aquella torta de chocolate, servidos con displicencia por la dupla Sancho-Galgo. Aunque te aseguraran que todo podría instalarse de nuevo; no, ni la cerveza y la torta tendrían aquel sabor. Está sí, un micro de la "Línea Blanca" que no tiene nada que hacer en ese contexto y que no oiga el cimbrar de los rieles, porque la estación está desplazada como a dos cuadras y que en la radio no escuche a Tarzán, sino a Los Trovadores cantando "Cautiva del río". ¿Qué tiene que ver con el chocolate caliente y que el río le parezca cerca y distante? Y que todo: su vida, sus sueños y sus ansias estén a la vez contiguas y lejanas. Los Trovadores siguen cantando: "la luna surge detrás del monte, y pone en las aguas... hilos de plata, y en tus pupilas felicidad", es raro se dice mientras los escucha. Recuerda los manuscritos de su cuaderno. ¿Contienen prolijos deberes o su ansiado libro de cuentos?
La tarde se apaga en el crepúsculo tenue sin sol, dije que era otoño. Entra la noche y la luz de la draga no está para acompañarme, ni en el murallón golpea tampoco mi imaginación, con sus chasquidos de agua repetida. Está lejos el río, como alguna vez la hiedra, como esta noche que quizás se detenga, porque ha empezado a lloviznar. ¿Y la lluvia podrá lavar tantos años de ignominia, de terror e injusticias vividos aquí junto a estas aguas? Entre estos dos, aparentes, ríos que siguen siendo uno mismo; para que en una ecuación de tiempo y distancia, poner de manifiesto que aún escribimos mirando ese río cerca y lejos a la vez. La historia y lo actuado renace de nuevo, lavándose dos veces, cien o mil veces, en una marejada de agua que parece arrastrar tanta resaca acumulada; tantos años de postergaciones y sueños castrados. La lluvia cae tenue, muy tenue, despacio contra el vidrio, como un llanto contenido y suelto de a poco y su canción triste acompaña mis silencios. Y me parece, que habrá que cerrar la ventana del todo; empieza hacer frío y el audio hace rato que silenció su música, la yerba se ha lavado como las imágenes por la ventana. Habrá que repasar los escritos en el cuaderno, sería una lástima que me aplazaran por esos deberes.
J. C. Conde Sauné         *   Integra el tomo "Dos veces el mismo río".     

martes, 17 de marzo de 2015

Creo que ya lo dije una vez, tengo siempre a mano los CD que escucho más seguido. Pero quedan otros en un cono sombra que, tal vez, no voy a comentar, pero que tienen algunos temas logrados; como cuando me referí al compacto "The Musings of Miles".
Entre ellos, también, está el que expongo ahora "Happy Reunion" de Stephane Grappelli (violín) y Martial Solal (piano). Grabado en París (1980) y difundido por "OWL Records".
Martial Solal, uno de los componentes de este dúo, es un pianista muy influido por Art Tatum y su estilo "pianístico",en donde la composición se diluye en los vaivenes de algo forzado y errático. Y me parece, opinión personal por supuesto, que en algunas composiciones se desvirtúa su esencia, como en el caso de este registro. Pero igual vale la pena destacarlo porque, de los nueve temas, hay cuatro que están logrados en su ejecución: 1) "Shine" (Dabney-Mack-Browne) 2:28; 3) "Sing For Your Supper" (Rogers-Lorenz) 4:45; 6) "Parisian Thoroughfare" (B. Powell) 4:27 y 8) "Stumbling"  (Confrey) 4:00. Los menos: "Valsitude" (M. Solal) 3:03 -Si bien la composición se presta, a que se ejecute de esta manera, no me convence del todo. 4) "God Bless The Child" (Herzog-Billie Holiday) 7:12 - El violín da la ternura que el tema de Billie y Herzog reclama, pero Solal le saca ese aire de calidez; otro logro a medias. 5) "Nuages" (J. Reinhardt) 3:57 -Esta obra, magnífica de Reinhardt, tampoco está en sintonía. 7) "Grandeur et Cadence" (M. Solal) 3:10 -Otra abstracción de Solal y el violín, un tanto perdido, sin saber para adonde ir   y 9) "¿Et Si L'on Improvisait?" (Grappelli-Solal) 3:40  -Se les fue la mano improvisando; lo más flojo de este CD.
A pesar de algunas críticas a esta grabación, siempre marco lo que me gusta y lo escucho de vez en cuando. No soy muy aficionado, al exceso virtuoso en la ejecución de un instrumento musical; puede sorprenderme a primer oído, pero luego me aburre.
J. C. Conde Sauné

martes, 10 de marzo de 2015

"Un juego para los vivos", una novela más que leí de Patricia Highsmith. Sí, adivinaron, es una de mis novelistas preferidas en temas policiales; más ahora, que estos asuntos están en el candelero. Una trama muy simple, dos amigos comparten a una mujer llamada Lelia. Theodore, Ramón y Lelia formaban un triángulo perfecto, había consentimiento y acuerdo entre los tres. Un día Lelia es asesinada en su casa y Theodore lo descubre cuando va a visitarla, al regreso de un viaje. La acción transcurre en México y la policía comienza la investigación, con el capitán Sauzas a su cargo. Pero éste lo hace muy cansinamente, muy al estilo de Maigret, el detective creado por Georges Simenon.
La novela transcurre, prácticamente, llevada por Theodore y su amigo mexicano Ramón. Al principio uno sospecha del otro, en forma recíproca; más cuando Ramón se inculpa de ese crimen. La policía lo detiene y queda libre porque las pruebas no coinciden con sus declaraciones. Lelia como Theodore eran artistas, pintaban cuadros; Ramón trabajaba reparando muebles y tenían un círculo de amigos que se frecuentaban. Todos estaban en la mira, de la investigación policial. Luego aparece un joven rufián, que llama para chantajear a todos los amigos, por una bufanda encontrada en el lugar del crimen ; él había entrado a robar y la policía lo rastrea como posible sospechoso. En las primeras cien páginas que leí, tuve la intuición de quien había asesinado a Lelia; confirmándolo al final. No obstante, la ficción de Highsmith es muy valiosa, por la descripción de los personajes y parte de la sociedad mexicana, en los años cincuenta del siglo anterior. También de nuestro mundo actual, en donde la violencia tiene su impronta y un tomo lo que quiero sea como sea. Sauzas, el inspector, consigue su cometido ayudado un poco por los protagonistas y algunos soplones. Él mismo se ríe de sus camaradas, cuando dice que aclaran todo sin moverse de sus escritorios porque tienen buenos informantes.
"Norma" y "Ñ" editaron este libro, con una óptima traducción de Ariel Dilon.
J. C. Conde Sauné